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21/11/04
"Cabecillas"
Alvin Toffler escribió “El shock del futuro” alrededor de 1970. El “shock” es la dificultad de la gente a adaptarse a las “olas” en las que cambios tecnológicos hacen que con gran velocidad cambie la forma de producir, la sociedad y las relaciones de poder.
Según Toffler adivinaba hace décadas, pero es más obvio ahora, estamos en la implantación de una “tercera ola” que es la “revolución de la información”, que sucede al maquinismo de la sociedad industrial (la segunda “ola”). Según él, hubo una “primera ola”, en la que las aplicaciones tecnológicas aún dependían de la fuerza biológica del ser humano, con un predominio de la actividad agrícola.
En el mundo conviven en tensión formas de pensar de antes de la primera ola (cazadores/recolectores), de la primera (sociedades agrícolas o poco industrializadas), de la segunda (trabajadores industriales) y algunas incipientes de la tercera. No es que por dedicarte a la agricultura tengas que pensar como un escriba en Mesopotamia, sino que las nuevas posibilidades de producir han ido condicionando las normas y sistemas sociales de forma distinta en distintas culturas, hagas lo que hagas.
A veces, la tensión entre sistemas de una ola y de otra desenlaza en violencia y no en mera inadaptación. Hay contracorrientes, un rechazo a la nueva forma de producir, organizarse y vivir. Pueden ser migraciones, revoluciones o incluso guerras civiles entre la forma de pensar mayoritaria previa y la nueva que ya alcanzado masa suficiente. Un ejemplo puede ser la lucha entre los estados industriales del norte (2º ola) y los agrícolas del sur (1ª ola) en la guerra de Secesión.
Sin salir de EE.UU., tenemos otra lucha que con el tiempo ha adquirido un tono romántico, la del caudillo apache Jerónimo. Jerónimo (cazador/recolector - 0ª ola) puede representar la lucha de una era con otra “dos olas posterior” que a lomos del ferrocarril se está expandiendo. Jerónimo quería una nación india, orgullosa, que mantuviera sus formas de vida tradicionales. Como es de una ola ya pasada, su lucha ya no puede ser de igual a igual: aunque tiene acceso de alguna forma a la nueva tecnología, ha de adoptar un esquema de lucha de "outsider", no frontal.
Desde el punto de vista de las “olas” y los objetivos, Bin Laden podría ser un caso análogo (aunque poco tienen que ver las alternativas vitales a la lucha que tenían uno y otro: Marbella o la reserva india). Bin Laden quiere el retorno del Califato (cuya capital curiosamente era Bagdad), una nación unificada gobernada por el Islam, en expansión, y con las formas de vivir y pensar imperiales de épocas preindustriales (1ª ola), que tuvieron su origen precisamente en esa zona, en Mesopotamia.
El fanatismo árabe se ha criado en las ciudades, no en los pueblos, es el contacto con la civilización moderna que agrede sus roles sociales tradicionales el que lo ha propiciado, como contracorriente. La globalizada sociedad de la información es su enemigo, y como Jerónimo, representa los valores de los tiempos de “dos olas antes”, contra Norteamérica, en lucha con la nueva ola que comienza a dominar, empleando tácticas guerrilleras y saliendo airosos de intensivas persecuciones.
Pero esto no es lo único que tienen en común. Podría entretenerme buscando más analogías pero esto es mucho más divertido: Tienen también en común que los Bush quieren su cabeza.
Me explico. En la Universidad de Yale existe una sociedad “secreta” llamada Skull & Bones, y que se ha relacionado con algunas tramas de poder. Parece ser que tanto Bush como Kerry pertenecen a ella. Esto es curioso porque la sociedad es bastante exclusiva: sólo admite 15 nuevos (y muy influyentes) miembros cada año. Más curioso es que la tradición cuenta que Prescott Bush, abuelo del actual presidente norteamericano, fue quien robó en 1918 la auténtica calavera de Jerónimo, que como tal es utilizada en las ceremonias secretas de Skull & Bones. El joven Bush también quiere la suya, algunos ya lo han imaginado disfrutándola, y dicen que Cheney habla de ponérsela en una bandeja. Mientras, los helicópteros Apache siguen buscando.
Posted on noviembre 21, 2004 in geoestrategia | Permalink
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Comentarios
El articulo me parece muy acertado. Sin embargo matizaria un poco mas tu reflexion sobre BIn Lade. Dices que el radicalismo islamico nace en las ciudades. Yo precisaria algo mas, a riesgo de poder señalar una obviedad. El radicalismo musulman nace dentro de familias poderosas, mas o menos cercanas al poder y cuyos hijos posiblemente se sientan defraudados por la "corrupcion" de sus sistemas politicos y de sus padres, añorando un Pasado ideal, al cual han tenido acceso a traves de una educacion superior y completa. Desde este conocimiento adquirido intentaran convencer a estratos medios y estos a su vez a las bases populares. Posiblemente este modelo lo podemos aplicar cada uno no solo a Bin Laden y si a otros muchos lideres "revolucionarios". Que cada uno ponga sis rostros y que disfruteis del sabado noche.
Saludos a todos
Publicado por: wallenstein77 | 21/11/2004 0:44:01
El califato no tuvo su capital en Damasco?
Publicado por: JJ | 22/11/2004 19:42:15
El califato omeya si, del 662 hasta el 750, que por la revolucion abbasi, tras ser eliminados todos los omeyas salvo el futuro Abderraman I, fue trasladado a Bagdad, que existio hasta el 1252 cuando la ciudad es arrasada por las tropas de los sucesores de Genghis Khan.
Publicado por: wallenstein77 | 22/11/2004 20:20:49
