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19/05/05
Liderazgo (2)
Este es el anunciado post con dos citas clásicas de Lao Tse y de Quevedo sobre liderazgo que combinadas creo que revelan bastante de lo que no se suele hablar cuando se habla de liderazgo. Estos dos autores tienen algo más en común, como Maquiavelo, como Gracián (¿cómo, que aún no han leído a Gracián? ¿Y qué hacen leyendo esto?), sufrieron destierro por sus opiniones no ortodoxas.
Pero empecemos con la visión tradicional del líder en la empresa. En ésta, el líder de un equipo es el jefe que da instrucciones, controla y juzga, porque su posición formal legitima el valor preponderante de su opinión además de justificar una serie de privilegios. Y lógicamente, los demás apagan el cerebro y hacen lo que el dice. Es el “superior”, más claro agua.
Esta visión no debe ser cosa de hoy, porque frente a ella tenemos la primera cita, que es parte del Tao Te King (cap. 68): "el buen guía de los hombres (líder) se comporta como su servidor"
Esta idea del líder como servidor que se describe ya hace quizá 2.300 años no es lo mismo que la idea del líder como “facilitador”, porque ésta no implica entrega personal, sino simplemente un dominio de los recursos o de la información que se ha de gestionar bien.
La idea del “líder servidor” se ha mantenido viva aunque poco practicada en las grandes esferas. Hasta Jesús dijo a sus apóstoles que al contrario de los gobernantes de las naciones, que se enseñorean de ellas, que “el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo”.
Otra cita interesante de Lao Tse, que nos da otra característica de su visión del auténtico líder servidor:
" El líder es mejor cuando la gente apenas sabe de él. No tan bueno, cuando la gente lo obedece y aclama. Peor cuando es despreciado. Pero de un buen líder que habla poco cuando cuando su tarea está cumplida y su trabajo realizado, la gente dirá "esto lo hicimos nosotros mismos" "
El “líder servidor” que nos describe Lao Tse es el que no se conforma con reconocer lo que hace el equipo (consejo típico de manualito de líder para motivar barato), sino que incluso trata de difuminarse. No busca aplausos sino sacar lo mejor de cada uno del equipo. Es el desinterés el que le da legitimidad.
Esta idea del líder servidor se está recuperando y hay bastante literatura de gestión sobre el tema. Quizá sea una reacción ética a los escándalos que han supuesto algunas retribuciones.
Otra forma de interpretar esta frase es que el líder está ahí porque satisface algunas necesidades de sus seguidores. Esto se ve más claro en política. Ese tipo de líder sí presta un servicio pero a cambio de él se sirve del pueblo. Por ejemplo, puede bastar con que satisfaga las necesidades de reconocimiento o revancha de una parte significativa de su pueblo. Ser manipulador y adulador. Hitler, por ejemplo, “servía” así a su pueblo. Mal por ellos por comprarle. También es líder de una pandilla el que más travesuras hace, o el que mejor juega de un equipo.
Lo cierto es que este concepto de “líder servidor” encaja con muchas personas con las que todos alguna vez nos hemos encontrado y que en sus modestos ámbitos tienen reconocido un poderoso aunque discreto liderazgo. También encaja con los logros y el reconocimiento obtenido por muchos grandes hombres de la empresa y de la historia que lo han dado todo por aquello en lo que creían. Pero no son muchos los casos en que estos últimos puedan ser clasificados como totalmente íntegros y desinteresados. Por eso creo que esta cita necesitaba su contrapunto, y creo que he encontrado uno:
Dentro de las llamadas “Obras Festivas” de Quevedo está el “Libro de todas las cosas y otras muchas más”, que incluye en el apartado “secretos espantosos y formidables, experimentados, tan ciertos y tan evidentes que no pueden faltar jamás” este infalible consejo que aquí quiero extrapolar al tema del liderazgo:
“1. Para que anden tras de ti todas las mujeres hermosas; y si fueres mujer, los hombres ricos y galanes:"
"Ándate tú delante dellas”
Si el camino que proponía Lao Tse al líder era servir y seguir desinteresadamente, Quevedo nos propone ponernos delante por interés. Aparte de ser divertida, esta cita introduciría el toque canallesco que falta a muchos almibarados libros sobre liderazgo: una forma de ser líder es autopostularse, actuar como si se fuera, o utilizar estrategias de “rata” para simplemente, y sin necesidad de despertar ninguna emoción especial en los seguidores, aparecer delante. El liderazgo porque sí. La voluntad de poder puesta en práctica sobre el tablero.
Además, se entiende que te pones delante para conseguir sacar provecho de esa belleza de tus seguidoras o de las riquezas de tus seguidores. Por eso enlaza con la otra corriente algo cínica que habla de liderazgo en términos abstractos y hasta poéticos, pero que en el fondo esconde herramientas prácticas para mejor manipular y extraer valor económico de los subordinados, sin más afán.
Claro que no es sólo esta interpretación la que nos puede ofrecer la cita de Quevedo. Realmente, también cubre un aspecto clave del liderazgo que faltaba en la cita de Lao Tse: el líder anda delante. Es decir, el líder tiene una visión del futuro, el líder se anticipa y ofrece un camino. Y para justificarlo debe ser un contador de historias, un buen comunicador de una teoría sobre la realidad y cómo puede convertirse en algo real. No es sólo un benefactor, es una referencia. Y también es el que se implica personalmente en esa visión. Como decía José Manuel en su comentario al post anterior, es el que no dice "¡Avanzad!" sino "¡Seguidme!".
La cita de Quevedo es un buen contrapeso y complemento de la de Lao Tse, una especie de Yang para ese Ying. Le da el toque canalla a la abnegación, y el toque dinámico a lo estático. Entre las dos encierran la combinación de entrega y oportunismo que hay en todo liderazgo. Por eso me ha parecido buena idea juntarlas en este post. No hay otra pretensión, líbreme Dios de fraguar otra teoría sobre el liderazgo que haga la infinito + 1.
Posted on mayo 19, 2005 in estrategia personal | Permalink
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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Liderazgo (2):
Comentarios
Con este post te conviertes en mi líder sobre teorías de liderazgo. Excelente.
Un saludo
Publicado por: Palimp | 19/05/2005 13:25:01
Hombre, yo diría que son esencialmente contradictorias... aunque interesantes las dos!!! Pero no creo que en todo tipo de liderazgo se mezclen las dos: o se es uno (el de verdad) o se es otro (el de mentira).
Publicado por: Consultor Anónimo | 20/05/2005 8:09:24
Pues por una vez no estoy del todo de acuerdo con el consultor... aunque reconozco que ese cóctel puede tener porcentajes muy diferentes de uno a otro. Y por otro lado, opino que no siempre es el líder el que decide la composición de ese mix entre servir y ser servido, sino los seguidores, sobre todo los directos. Y aún más, empiezo a pensar que hacen falta los dos.
Publicado por: Martínez | 20/05/2005 10:39:14
Dos monstruos guardan el templo de la Sabiduría: el miedo y... la paradoja.
Creo que es muy acertada la confrontación Lao-tse-Quevedo, que también podría haber sido con Gracián, Maquiavelo o incluso Nietzsche(aunque éste tiene un toque "existencialista-grandioso-superhombría" que le resta eficacia en la vida cotidiana).
En cuanto a Gracián, le considero el mejor táctico de las relaciones humanas, la comunicación y la influencia sobre las personas. Su oráculo manual y arte de la prudencia no tiene desperdicio. Fue admirado por Voltaire, Nietzsche y otros. En el mundo de la estrategia y el liderazgo quizá sea la mayor contribución de España.
Lao-tse viene a decir en el Tao Te king que el mejor líder es el líder invisible, el que está pero no "figura".
Yo, a diferencia del Sr Martínez, no identificáría esa invisibilidad del líder con el desinterés, ni mucho menos. La invisibilidad es la mejor manera de no ser blanco de nadie. Creo que es posible una combinación entre invisibilidad y presencia. Para llegar a la invisibilidad y la eficacia del equipo o la organización antes hay mucho trabajo previo por parte del líder. Cuando la estructura y la cultura y los objetivos de la organización están fijados en las mentes de los seguidores entonces hay una presencia permanente del líder en la mente y los actos de los seguidores, aunque su figura física no sea evidente o incluso el líder haya pasado a mejor vida.
En cuanto a este líder-desinteresado de Lao Tse habría que decir que ese desinterés no es necesariamente altruismo ni compasión:
"Ni el cielo ni la tierra muestran benevolencia; tratan a las cosas del mundo como si fueran perros de paja.
Tampoco el sabio es benevolente; trata a las personas como si fueran perros de paja."
Tao Te king.
No faltan esos líderes que de puertas afuera hablan de la "pesada carga del liderazgo", de las preocupaciones del cargo, la tensión, y que incluso "confiesan" que ellos lo que querrían es dedicarse a la pintura, a ser maestros de escuela o jugar al golf. Sarna con gusto no pica, que dice el refrán español.
Sobre lo visionario del líder también habría que decir algunas cosas. Esta idea de "visión" ha sido puesta en entredicho por algunos como Mintzberg, o Ralph D. Stacey en su libro Gestión del caos. Estrategias empresariales dinámicas para un mundo impredecible,(1994).
Muchas de estas visiones son retrospectivas, a toro pasado, la realidad es que los líderes visionarios muchas veces no tienen más visiones que las etílicas, y que esa visión o estrategia es un término adecuado para un proceso de formación empresarial, muy sujeto al azar, el accidente y la oportunidad. Más adelante-cuando salen bien las cosas- se habla de la visión que tuvo siempre el personaje. El hecho es que los líderes suelen actuar mediante una agenda de Proyectos de contenido y prioridades variables y contingentes, y no tanto en base a una visión monolítica o unitaria.
Esa visión es siempre una visión retrospectiva. Un intento de comprender resumidamente un proceso complejo del pasado.
Yo me quedo en definitiva con la idea de que un líder es el que tiene seguidores, concilia las necesidades individuales de los seguidores con las de la organización y los impulsa hacia objetivos comunes.
No entro ya en si esos objetivos pueden ser buenos, malos o regulares. Si son buenos, armónicos, lao-tse-tianos, respetuosos con el medio ambiente, justos, sociales, etc. tendremos a un Gandhi, un Dalai lama o un Martin Luther king, es decir, "líderes ecológicos"; si no, tendremos líderes como Stalin, Hitler o Castro.
Los líderes se sitúan entre ambos extremos.
Publicado por: Howard Roark | 20/05/2005 21:17:53
Howard, gracias por tu brillante comentario, que siento que no sea leído por muchos de los que siguen Estratega al leer sólo desde el agregador. Quizá sobre lo que más despropósitos se han dicho en estrategia empresarial es sobre el tema de la visión y la misión, que se quiere convertir en algo así como un credo. Para mí, cuando los libros de management hablan de eso, del carisma, de los rasgos de personalidad del líder, etc… es en alto porcentaje “bullshit”. Sin embargo, en entornos no empresariales, la carencia de nómina a final de mes parece liberar dinámicas distintas, y ahí sí que hay ocasiones donde me parece que la visión sí se convierte en un factor relevante en el liderazgo.
Me gusta la definición de liderazgo que planteas al final: lao-tse-tianos, respetuosos con el medio ambiente, justos, sociales, etc. …es decir, "líderes ecológicos"
En efecto, quizá podemos distinguir líderes de dos tipos: los que como Lao-Tse rechazan la grandeza, el exceso, la extravagancia, los que bien llamas "ecológicos", porque son los característicos de sociedades que deben evitar ser demasiado agresivas con el ecosistema, y que tienden a ser más comunitarias. Por ejemplo, en los bosquimanos del Kalahari está mal visto hacer regalos demasiado buenos, porque sería presunción, reclamar admiración. Si un extranjero les hace un regalo, lo aceptarán, pero a la vez que lo desprecian frente a todo el poblado por su baja calidad. Los esquimales dicen: “los látigos hacen perros y los regalos esclavos”. En el antiguo texto maya del Popol Vuh (que mencionaba en este post: http://estratega.typepad.com/estratega/2005/03/popol_vuh.html ) ocurre una cosa curiosa: gente que hacía favores al pueblo por su gran fuerza, como ayudarles a construir cabañas, era castigada por el pueblo por ser “soberbios”. El héroe era el que mataba al benefactor mediante estratagemas . Todo un toque de atención contra los líderes que reclaman visibilidad, propio de culturas en que un exceso de esfuerzo no era recompensado por la naturaleza. El Tao Te King, con su no obrar, con su prudencia, con su invisibilidad, incluso con su fomentar la ignorancia del pueblo, parece reclamar que su sociedad siga la sabiduría de los antiguos, menos ambición, menos visibilidad del líder, pero más sostenibilidad.
Y el otro tipo de liderazgo es el que se da en las sociedades más ambiciosas, que esperan grandes recompensas y que algunos les guíen a ellas y las repartan. Están en ecosistemas donde incrementos de esfuerzo físico o creativo proporcionan más riqueza y no ponen en riesgo la supervivencia (o son incluso necesarios para ella, como dicen para la economía actual). Ahí sí que el líder intenta ser bien visible y revestirse de toda la dignidad aparente que pueda, sean armiños imperiales o jet privado, corre riesgos (o hace correr riesgos a su organización) y busca recompensas. En vez del Popol Vuh, la Odisea o Jasón y los Argonautas. Son los líderes que solemos encontrarnos por aquí, donde está bien visto destacar y es incluso un incentivo para el esfuerzo. Por ejemplo, el Howard Roark, el arquitecto innovador e individualista que interpretaba Gary Cooper y que tiene su visión inconformista puede estar bien visto en estas sociedades, pero es impensable en las primeras.
Si tardamos en conquistar otros planetas, puede que haya una inflexión y acabemos viendo cada vez más de los primeros. En cualquier caso, ambos tipos de creencias y ambos tipos de líderes conviven en la nuestra.
Publicado por: Martínez | 21/05/2005 0:52:23
Hola, sólo quiero apuntar una discrepancia menor: si creo conocer a Quevedo, lo que él quería decir con su cita (y más en el marco de cosas que "nunca fallan") es que lo único lógicamente infalible para tener detrás a alguien, es ponerse delante... pongo el énfasis en la infalibilidad del aforismo, y no en el liderazgo... puede que me equivoque porque no tengo a mano el contexto.
Publicado por: coro | 25/05/2005 11:08:35
Coro, gracias. Creo que tienes toda la razón. Aunque en este tipo de obras festivas hay abundante mención a los poderosos, etc, esta parte no pasa de ser una ironía respecto a los manualillos y horóscopos que en la época también parece que abundaban. Lo he utilizado fuera de su contexto a propósito, sólo porque quería una cita sobre liderazgo que complementara la otra, tuviera ese toque cínico y fuera divertida y a ser posible española, y me he acordado de ésta. Perdón por no explicarlo.
Publicado por: Martínez | 25/05/2005 11:45:55
que Dios lo bendiga mucho en lo que hacen
Publicado por: jinner Borja jacome | 25/11/2005 18:10:47
que Dios lo bendiga mucho en lo que hacen
Publicado por: jinner Borja jacome | 25/11/2005 18:11:34

