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04/06/05
Ganar tiempo para perderlo
Este es uno de los nuevos lemas de la inteligente campaña de los cigarrillos Nobel: “Quiero ganar tiempo para perderlo ”. En su desesperada lucha por fomentar la disonancia cognitiva como último recurso para que no renunciemos al tabaco “Me envenena, pero no lo dejo”, la industria tabaquera nos echa a la cara en containers y paradas de autobús (¡Qué gran sitio para reflexionar sobre el tiempo!) una de las grandes paradojas de nuestra época: el tiempo.
Me gustaría leer otra “historia del tiempo”, ésta sobre cómo hemos ido entendiendo el tiempo los humanos. Sólo puedo pensar que ha cambiado mucho, y en gran parte porque un buen día descubrimos que el tiempo era, en efecto, oro. Y en la ecuación entra el trabajo.
Voy a poner unas pocas notas sobre el tema del tiempo desde el punto de vista del trabajo hoy, porque... no tengo tiempo de más:
- En España: Si analizamos el empleo medio del tiempo de la población española ocupada de lunes a jueves, resulta una media de 8h de sueño, 7h de trabajo, 2h de cuidados del hogar y familia, 40m a preparar comidas, 1h de transporte al trabajo (en realidad, van ya 10h40m de trabajo)...y eso, sí, 1h15m de televisión. (datos INE 2002-2003). Nuestro país es uno de los que más horas de trabajo echa en Europa, según varios estudios, más de 1800 horas año, casi 400 más que Alemania. Sin embargo, la productividad española es reducida.
- En Europa: hay discrepancias sobre qué hacer con el tiempo, oro u ocio. Por ejemplo, en marzo de este año, la huelga general en defensa de la jornada de 35 horas semanales colapsó Francia. Pero algunos no están de acuerdo. Por ejemplo Rodrigo Rato: “No sé qué modelo social se defiende prohibiéndole a la gente hacer más”, dijo en una entrevista el director gerente del FMI, a propósito de la aprobación por el Parlamento Europeo de un límite en 48 horas semanales, que según él situará a Europa “en la dirección contraria a lo que está pasando en el mundo... Sólo tenemos que ir a Asia y ver lo que está sucediendo”
- Pues a ver en Asia: En la ciudad industrial china de Dongguan se han producido graves incidentes en una empresa textil que produce entre otras firmas para Nike. La causa: más de mil trabajadores se oponen violentamente a la limitación de horarios de trabajo a sólo 60 horas semanales.
- Y peor aún: El primer caso conocido de Karoshi (palabra japonesa para “muerte súbita por agotamiento laboral”) se registró en 1969. La palabra en sí se acuñó en un libro publicado en 1982. El número de casos anuales en Japón, donde es fácil observar jornadas de 70-90 horas semanales, varía entre centenares y decenas de miles, según la fuente, y afecta a todas las categorías laborales. Se relaciona con aspectos culturales y con la práctica del kaizen (“mejora contínua”)
- "Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo
libre, a una limitación
razonable de la duración del trabajo y a
vacaciones periódicas pagadas" (Declaración Universal de los Derechos
Humanos, 1948)
- Y que el trabajo se haga largo no es sólo un tema de horas: En la UE, se considera que un 18% de los trabajadores está sometido constantemente a presiones temporales, que un 40% carece de influencia sobre su actividad, y que experimentan regularmente tareas repetitivas un 25% de los trabajadores fijos y un 60% de los temporales.
Una reflexión sobre algunos avances que me resultan no inocentes
- El primer reloj de bolsillo fue construido en Nuremberg por Peter Heinlein, cerrajero, en el año 1505.
- La primera persona de la que se conoce que lo llevó en la muñeca (atado con una cuerda) fue el filósofo y matemático Blaise Pascal (1623-1662), aunque fue en 1901 cuando Louis Cartier lo diseñó con una correa de cuero para que su amigo el (¿primer?) aviador Santos Dumont pudiera ver la hora al pilotar. Su uso se extendió tras ser usado por los oficiales en la 1ª Guerra Mundial.
- En 1876 se patentó el reloj despertador mecánico que permitía seleccionar la hora de la alarma.
- Edison fué el primero en comercializar un diseño robusto de lámpara incandescente en 1879. Los primeros 10 años, sólo consiguió 710 clientes, diez años más tarde tenía 3 millones. Pronto la noche no será ya una excusa para no estar activo.
- A finales del XIX, los relojes controlan la vida y el trabajo, antes más orientado al objetivo que a la productividad. La mayoría de los deportes que surgen a partir de estos años (el baloncesto, el fútbol) estarán regidos por el reloj. La actividad industrial, los horarios de los trenes, exigen coordinación.
- En 1875, Taylor mide los ritmos y eficiencia de las tareas manuales, es el fin de “lo artesanal” y el comienzo de la idea de la “gestión del tiempo, que explota entre los ejecutivos a partir de los años 60.
- La primera PDA de éxito, la US Robotics Pilot 1000, vende sólo en 1996 350.000 equipos.
Y ahora , a principios del siglo XXI, surge una nueva ola de avances de consecuencias insospechables: se publica el primer libro en lenguaje SMS, y hasta el anarquismo reflexiona sobre someterse a la esclavitud de la gestión del tiempo como un medio razonable para obtener sus metas. (Gracias, Elías)
Bueno, eso son avances que han tenido un uso específico para hacernos explotar más el tiempo, pero en general…¿No nos habían dicho en clase que los avances técnicos liberaron al hombre de las duras jornadas de trabajo?
Los bosquímanos que habitan el área desértica del Kalahari dedican una media de unas 15 horas semanales para conseguir su sustento. Aparte, dedican una hora diaria en labores artesanales y entre 2 y 3 de trabajo doméstico o cuidado de niños. Como otros cazadores recolectores, realizan actividades muy variadas durante el día, que además suelen decididas individualmente.
Hay evidencias de que en las sociedades con agricultura intensiva se trabaja más horas que los cazadores recolectores. Curiosamente, su tecnología hace que se produzcan más “calorías por caloría de esfuerzo”, pero las posibilidades de intensificar la producción hace que se deseen excedentes que permiten el comercio y la recaudación para mantener infraestructuras políticas.
Una ejemplo puede ser una plantación típica norteamericana, los esclavos trabajaban seis días a la semana, unas 10 horas diarias salvo en periodos de siembra o cosecha, donde podían permanecer en el campo hasta 16 horas. Los estudios demuestran que la flexibilidad de horarios y en las tareas podía hacer de la esclavitud un método productivo muy eficiente, sobre todo donde los amos asignaban tareas y permitían tiempo libre al completarse. Se iba al trabajo al amanecer y se volvía al comienzo de las sombras, como desde la Revolución Agrícola.
En los países ricos, hoy hay disponibles más de 2000 kcal para el consumo de un trabajador. Pero en el siglo XVIII apenas había la tercera parte, de donde se deduce que los adultos de la época eran más pequeños y mucho menos activos. Es decir, trabajamos en el mismo tiempo, mucho más.
Con la llegada de la Revolución Industrial la jornada de trabajo en lugar de disminuir aumenta. ¿Está ocurriendo algo igual con la Revolución de la Información? ¿O la globalización nos hace retroceder por los efectos de la nueva revolución industrial china?
Es esperanzador que esos excesos se corrigieron gradualmente. En las fábricas inglesas se prohíben jornadas mayores de 12 horas en 1819 para los niños, que se reducen a 48 en 1833, prohibiendo trabajar a los menores de 9 años. En 1874 no se permite trabajar más de 56,5 horas a la semana a ningún obrero.
Y para terminar, una cita:
“Con la técnica moderna sería posible distribuir el ocio sin menoscabo para la civilización... En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran y, la mitad de los hombres anteriormente empleados son despedidos. Al final hay tanto tiempo libre como en el otro plan, pero la mitad de los hombres están absolutamente ociosos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado" (Bertrand Russell,1935, Elogio de la ociosidad)
En España, Russell casi acierta, la tasa de actividad de los mayores de 16 años es de menos de un 60%. Creo que es optimista en lo de “casi tanto tiempo libre como en el otro plan” y para qué hablar de lo de “aún trabajan 8 horas”. Parece que nunca nos cansamos de los alfileres.
Posted on junio 4, 2005 in tendencias | Permalink
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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Ganar tiempo para perderlo:
Comentarios
Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar
Publicado por: javi | 04/06/2005 1:31:12
"Nuestro país es uno de los que más horas de trabajo echa en Europa, según varios estudios, más de 1800 horas año, casi 400 más que Alemania. Sin embargo, la productividad española es reducida"
¿Por los elevados impuestos y la gran cantidad de funcionarios? (Yo lo suelto, es una duda mía que tengo desde hace un tiempo, porque la verdad, si no no me cuadra)
Respecto a lo del karoshi, ¿Es eso que otros lo llaman korochi?
Publicado por: Egocentrico | 04/06/2005 11:33:15
Gracias por la estupenda cita de Cortázar.
Egocéntrico, en cuanto a lo de la productividad, es un tema complejo, que afecta tanto al sector privado como al público, no nos engañemos. Ahí son responsables estructuras deficientes (que sí sería responsabilidad del estado), poco despliegue de la tecnología en la empresa y Admón (que por ejemplo es la base del crecimiento en EE.UU.), inadecuada educación y formación, un tema cultural de poco interés por la innovación (el porcentaje de empresas innovadoras en España es de los más bajos de Europa) y de poco interés por emprender y arriesgarse, y además, posiblemente (esto es polémico) la legislación laboral.
Aparte de esas cosas, que son las que se suelen decir, yo opino que quizá el hecho de que durante estos años haya salido más rentable comprarse pisos que invertir en modernizar o crear un proyecto empresarial, puede influir. Y también, que las habilidades directivas de nuestros dirigentes y directivos son bastante mejorables, sobre todo en empresas no muy grandes (es decir, la inmensa mayoría en nuestro país), mientras que en las grandes hay importantes retos culturales.
Publicado por: Martínez | 04/06/2005 15:29:13
Respecto al primer parrafo, casi admiración por lo resumido y explicativo de tu respuesta :-)
Respecto a lo segundo hay cosas que prefiero no decir pero que me afectan de pleno. Prefiero callarme, pero tiene que ver cierta pequeña empresa en la que no estoy, y que no creo que me pueda comprar un piso hasta los 32 (lloros), por lo menos... Otro acierto tuyo.
Publicado por: Egocentrico | 04/06/2005 17:17:54
Sr. Martínez:
Le felicito por su post. Un exposición muy aséptica de cómo se consume ese bien tan preciado en distintas sociedades. Da verdadero terror la "laboriosidad asiática" y que esa tendencia se exporte a occidente, por la fuerza.
Respecto a la productividad española creo que se podría añadir una causa más y es que "estar" en el lugar de trabajo no significa "trabajar". En muchos sitios se favorece a los trabajadores "asiáticos", frente a los que son realmente productivos, que a la larga y visto lo visto, dejan de serlo.
Creo que la motivación, la claridad de los objetivos, la colaboración, y el reconocimiento del trabajo bien hecho es más eficiente que las largas jornadas del trabajo tipo "Penélope", haciendo y deshaciendo tareas continuamente.
Me quedo con la frase de Cruz y raya: "Si hay que hacer se hace, pero hacer para ná, es tontería".
Publicado por: Lula | 04/06/2005 23:41:23
Interesante post. Muy bueno. Le añadiría esta fábula:
"El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.
"¿Por qué no has salido a pescar?", le preguntó el industrial.
"Porque ya he pescado bastante por hoy", respondió el pescador.
"¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas?", insistió el industrial.
"¿Y qué iba a hacer con ello?", preguntó a su vez el pescador.
"Ganarías más dinero", fue la respuesta. "De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo".
"¿Y qué haría entonces?", preguntó de nuevo el pescador.
"Podrías sentarte y disfrutar de la vida", respondió el industrial.
"¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?", respondió el satisfecho pescador."
Saludos. :)
Publicado por: corsaria | 05/06/2005 19:20:06
Tanto el pescador de Corsaria como los bosquimanos están sujetos a los vaivenes del futuro. Una sequía, un terremoto, una epidemia... y a buen seguro desearían haber acumulado unos cuantos peces ahumados.
¿Para qué servían las catedrales góticas?... para que la gente trabajase más allá del propio sustento y aumentase el PIB. La Iglesia medieval ya era neo-keynesiana.
Creo que el Sr. Martínez no habla exáctamente de lo mismo que la parábola de Corsaria. La satanización del consumo y la producción, y la santificación del buen salvaje, ya me huelen un poco a rancio (y espero que por eso no me llamen troll neo-con).
Publicado por: Alvaro | 30/01/2006 13:56:33
De donde sales?
Me asombro que haya gente con tanta "claridad" hablando de los temas .... seguramente soy yo que soy demasiado limitado ..... no dejan de sorprenderme algunos articulos.
Publicado por: anonimo? | 06/02/2006 22:48:45
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