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22/06/05

mercados para todo

BrazilCurioso cartel que anuncia una fiesta en una discoteca brasileña, que he visto gracias al estupendo blog Marginal Revolution. El hombre acompañado de varias mujeres va obteniendo progresivos descuentos, llegando incluso a recibir dos reales (“reais”) brasileños (aprox. 70 céntimos de euro) si llega a entrar con cinco mujeres, como si retornara cascos de botella.

Lo primero que llama la atención del cartel es que sólo se dirige a los hombres. Da por hecho que “as mulheres” no pagan por entrar. Esto, que puede parecer galante o discriminación positiva, suena más a que en ese pueblo o barrio, las chicas no salen de casa sin un varón de confianza... En cualquier caso es obvio es que no son el target de esta publicidad.

Así que parece razonable establecer algunas hipótesis de entorno:

    • Generalmente hay un chico o pareja que acompaña, al menos inicialmente, a las chicas que quieren salir.
    • Se sobreentiende que él decide en qué discoteca se entra.
    • Él paga.

Pero el cartel también permite deducir que:

    • La discoteca quiere incentivar el entrar antes de las 21h (por eso regala cerveza)
    • En el área hay un déficit de chicas en los locales (posiblemente por la exigencia social de ir acompañadas de pastor, o porque el sistema genera lobos)
    • Los chicos tienden a elegir los locales con más chicas.
    • Las chicas generan las siguientes externalidades positivas: consumen (posiblemente sólo invitadas) y las expectativas de abundancia de chicas atrae a los chicos.

La disco, por tanto, no sólo vende, sino que ofrece una compraventa: vende la fiesta, y ofrece una recompensa por la captura de chicas. Ahora un poco de "economics" a partir del cartel:

    • Los chicos que entran sin chicas pagan un premium.
    • Un varón “sozinho” (sólo) paga 7 reais, acompañado de una mujer 5, y a partir de un volumen (4 mujeres) cada mujer extra se valora en 2 reais.
    • La conclusión es que por cada mujer extra, el local espera ganar al menos dos reais.

Sin embargo, la “curva” con la que el cartel gratifica con descuentos a los aportadores de chicas no es lineal. La segunda chica se valora sólo en un euro, igual que la tercera, pero la cuarta ya vale tres y la quinta dos. La gratificación por chica varía entre los dos euros de la que viene en pareja, hasta el 1,33 que se ahorra por cada una de ellas si se traen tres. Las desviaciones de la curva se pueden explicar por dos efectos:

    • incentivar el desempeño excelente en la captura de chicas
    • la constatación de que un varón pierde capacidad de defensa del rebaño cuando conduce un número excesivo de chicas. Eso hace más atractiva a la cuarta o quinta chica que a la primera o segunda, que pueden ser pareja o acompañante de pareja, y por tanto más difíciles de abordar.

Un incentivo sutil puede ser el siguiente: el modelo prima la formación de parejas incluso antes de entrar en el local. Si por ejemplo está un chico, llamémosle Carlinhos, con dos chicas esperando la cola en la entrada, João (entiendo que conocido) puede acercarse y “comprarle” a una chica por real y medio. El primero puede aceptar, ya que él sólo se ahorraría un real más (pagaría cuatro en vez de cinco) por entrar con ella. Y el segundo obtiene, aparte de la chica, un descuento de dos en la entrada, con lo que también gana medio real.

La discoteca pierde un real (cobra en total 10 en lugar de 11), pero tiene una pareja ya formada. Presumiblemente, lo primero que pagará el comprador serán dos copas, y no una. Se reduce el tiempo de caza y se extiende el negocio fuera del local. Y además puede constituir una forma de equilibrar el porcentaje de cada sexo en el interior del local.

El efecto ocurre también si una nueva chica, acompaña  Carlinhos. Esa tercera chica sigue suponiendo un ahorro si acompaña a otro de pareja. Pero quizá Carlinhos pudiera tener más incentivos en intentar comprar otra chica a otro grupo, ya con ella él entraría gratis (pagaría un máximo de tres reales). En fin, que se puede instalar un curioso mercadillo de esclavas tipo Zanzíbar en la puerta de la disco. 

Dibujo

Esta tabla muestra los posibles intercambios de unidades femeninas en verde. Los intercambios que no tienen margen están en blanco, y también se señalan los que se realizarían a precios en que ninguno de los hombres ganaría nada por hacerlos, al menos económicamente. Estos últimos sólo tendrían sentido si conocieras, por ejemplo, que va a venir un grupo con el que hacer un trato, y te estés aprovisionando de mercancía. Información privilegiada, que se dice.

La primera impresión es que los intercambios se realizarían al precio en que ambos hombres ganan la mitad de lo que pierde la discoteca por la redistribución de chicas. Pero la presumible abundancia de hombres solos hace que la primera columna de esta tabla tenga un menor potencial negociación. En sus posibles compras a chicos que llevan dos o tres mujeres, seguramente el precio esté más cerca de dos que de un real. Y no sólo por eso, sino porque éstos podrían plantearse preferentemente vender a hombres con tres mujeres, ya que se moverían los precios en el margen de 1 a 3 y no de 1 a 2. Ley de la oferta y la demanda, que se dice.

Como decía, quizá la discoteca favorezca este zoco por sus efectos laterales, pero puede que no sea así. De hecho, el escenario peor para la disco sería que todas las chicas se distribuyeran en parejas. Así, cada una implica una reducción de dos reales en la entrada de algún chico. Incluso cuando un chico “bendito tú entre las cinco mujeres” recibe el “premio” de dos reales, cada chica sólo ha descontado 1,8 reales de su entrada. Habría margen para llegar a un acuerdo con otros cuatro chicos sozinhos, el problema es que venderlas una a una es arriesgado, pues pasa por las imperfectas situaciones de estar con dos y tres.

Si se retrasan en abrir las puertas de la disco, quizá asistamos a la aparición de un mercado de futuros sobre asistencia de chicas, de sociedades de “arbitraje” entre puertas de discotecas o de vendedores mayoristas a camello. Menos mal que en muchas discos ya se ha logrado la desintermediación masculina y superado estas imperfecciones en el mercado.

Posted on junio 22, 2005 in modelos | Permalink

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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian mercados para todo:

Comentarios

Curioso, parece una evolución del "dilema del prisionero".
En cuanto al hecho de que las mujeres entren gratis en las discotecas, me parece que las deja como mercancias,hablando con amigas del tema algunas dicen que ellas no entran y otras que tienen que aprovechar.

Publicado por: aercilur | 22/06/2005 21:13:30

Toy flipamdo.
Menudo desarrollo que has hecho a partir del cartelito.

Publicado por: Rastreador | 23/06/2005 19:18:15

Sí, tiene que ver con el dilema del prisionero y con los efectos de las imperfecciones en los mercados. Hay mucho dinero para el que sepa aprovecharlas, "incluso legalmente".

Obviamente no creo que se monte el tinglado que describo sólo por el cartelito, pero cuando se hacen cosas parecidas de forma masiva en otros negocios (por ejemplo, tarifas reguladas, impuestos excesivos sobre artículos...) empiezan a aparecer fenómenos extraños como los que describo en el último párrafo.

Aparte, tampoco me gusta mucho lo que deja deducir el cartelito del rol de las mujeres por ese pueblo.

Publicado por: Martínez | 23/06/2005 23:08:58

En ese pueblo y en casi todos; las chicas no pagan en casi ninguna discoteca por la escasez de oferta. En algunos locales de barcelona la proporción puede llegar a ser de 90%-10%. Es normal que se incentive la asistencia femenina con entradas y copas gratis.

En los pueblos y fiestas de barrios se encuentran porcentajes más equilibrados, aunque siempre escasea el elemento femenino.

Como curiosidad de un tiempo a esta parte se ha puesto de moda entre las mujeres asistir a locales de 'ambiente' para escapar del acoso masculino, con el sorprendente efecto de encontrar una mayor proporción en alguno de estos locales que en discotecas heteros.

Publicado por: Palimp | 24/06/2005 11:58:17

Sr. Martínez:

Seamos coherentes:

Dice usted que "Aparte, tampoco me gusta mucho lo que deja deducir el cartelito del rol de las mujeres por ese pueblo."

Y en su ingenioso desarrollo nos llama "posibles intercambios de unidades femeninas".

Mi primera reacción al leerlo es la de los tebeos cuando dicen "¡@#$oinc@!"

:-(

Publicado por: Lula Towanda | 24/06/2005 18:00:33

Lula, lo del "intercambio de unidades de femeninas" lo pongo dentro de la traducción matemática, como recordatorio de que esta venta no permite el fraccionamiento, al menos en un mercado sin derivados. De ahí emplear la matriz y no una función. Tiene también su punto de crítica e ironía, porque obviamente todo este trasiego que describo, e incluso simplemente el mismo modelo del cartel, "cosifica" a esas mujeres.

Por otro lado, el post no intenta hablar tanto de eso como de las oportunidades de las imperfecciones de los mercados, que están donde menos se lo espera uno. Internet es un gran habilitador de estos negocios para el que sepa verlos. Y como en esos intercambios, suelen acabar beneficiando a los clientes, por lo menos a los avispados.


P.D. A propósito, me acabo de dar cuenta que a veces empleo "euro" en vez de "real". Disculpas si a alguien le enredo.

Publicado por: Martínez | 24/06/2005 21:07:41

PLAS! PLAS! PLAS! PLAS! Buenísimo!
Y Lula, no te enfades que es sólo un simil en lenguaje "mecadotécnico", como tantos otros con que nos ha deleitado el Sr. Martinez

Publicado por: Scila | 27/06/2005 12:14:01

Doy fe de la existencia, bastante extendida por cierto, de este tipo de carteles en Brasil.

En cuanto a tu exposición, creo que tardaré un par de día en asimilarla por completo

Publicado por: YO_MISMO | 30/06/2005 11:04:54

Je je, qué entretenido el post. Sin embargo, y volviendo al tema de la cosificación de la mujer en el cartel, me parece a mí que también se repite en tu teoría. Me explico: hablas de posibles precios, ventas, compras... a negociar y decidir entre varones (umm... ¿fantasías? :P). Pero se te olvida que en la realidad la mujer será la que decida si entra con uno, con otro o con ninguno. Es decir, también tendrá que negociar ¿Y para qué, si de todas formas entrará gratis? Saludos.

Publicado por: Jugadora nº 3 | 23/01/2006 22:58:34

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