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29 julio 2005

Comentarios

Genial! Uno de los mejores comentarios que le he leido Sr. Martínez.
Que lástima que no tengo tiempo para extenderme algo más ampliamente con mi humilde opinión, porque estoy ya en el carril de desaceleración para salirme de la autopista durante un mes.
Cuando vuelva en septiembre tengo que releer esto y comentarlo más despacio. Hasta pronto.

Respecto a las ideas, el problema es que no se pueden 'organizar' del modo que quieren las empresas, pulsando un botoncito y alehop, aqui tenemos una idea.

Las buenas ideas casi nunca surgen de sesudos procesos de análisis. Son algo que esta en el humus de la mente y que apenas tenemos control sobre eso.

PD: Ah, por cierto, la sindicacion de contenidos de tu web me da cierto problema (el enlace que pone no es el correcto nunca), concretamente sale este curioso error: 'X-WSSE authentication required'

Un saludo.

Recuerdo que una profesora mía de la universidad repetía aquello de que los griegos asociaban el surgimiento de ideas originales a la ociosidad.

O sea, que cuando estás atareado no dejás volar la imaginación y no resultas creativo. Según esto, un concurso de ideas en una empresa es ya, en si mismo, pura contradicción

Quizás la calidad de la idea no dependa directamente del incentivo, sino del capital humano del individuo que la propone. En mi opinión podría ser más eficiente estudiar las características de aquéllas personas que generan las ideas más innovadoras y analizar cual sería la mejor forma de motivar a estas personas en concreto. En definitiva concretar el incentivo en función de las motivaciones de los trabajadores más emprendedores, las cuales pueden ser muy diferentes de las recompensas económicas.

Creo que el problema es de fondo: cuando una cultura corporativa no fomenta, aprecia e incentiva la innovación y el cambio la solución no es hacer un concurso de ideas. Es como anunciar que un día se pondrán 10 millones de radares móviles en las autopistas y al día siguiente quitarlos todos. Las cosas se construyen poco a poco apreciando lo que viene de abajo y fomentándolo desde arriba. En caso contrario se trata de un "extra" (como tú dices), por el que merece la pena quedarse un poco más durante tres tardes e incluso participar en un grupo de trabajo... pero sus sostenibilidad es bastante dudable.

EFECTOS CONTRAPRODUCENTES DE LAS RECOMPENSAS

Esta experiencia relatada por el Sr Martínez demuestra sobre todo la escasa penetración psicológica de la mayoría de los jefes. Algunos todavía están anclados en la teoría del palo y la zanahoria, y la aplican tanto cuando conviene como cuando no. El problema puede estar en lo que dice el famoso adagio: "Si sólo tienes un martillo, tratarás cualquier cosa como si fuera un clavo: a martillazos". En el caso de la motivación humana suele ocurrir que el palo termina provocando coces y la zanahoria a veces, como en este caso, pobres y estereotipados resultados.
Pero el tema no es nuevo, al menos en la psicología académica: hace varias décadas ya se puso de manifiesto el hecho de que las recompensas podían lograr un pequeño avance en el corto plazo para acabar diluyéndo sus efectos y terminar reduciendo o perjudicando manifiestamente la motivación.
El principal problema según sugieren los estudios no es tanto que lo que se intenta recompensar se empiece a percibir como un "extra", algo fuera de las obligaciones o deberes habituales, sino que la recompensa misma cambia la experiencia de la actividad que se intenta promover: se pasa de ver una actividad como divertida, novedosa u original a un simple medio para lograr un fin: la recompensa que el jefe nos dará.
El resultado es la aniquilación de raíz de la motivación intrínseca, la que proviene del aprendizaje, el crecimiento personal o la diversión. Se mata el espíritu lúdico de fondo, el disfrute interno con la consecuencia a medio y largo plazo de que el incentivo pierde su factor motivador y la actividad promovida se convierte en una carga más por la que pocos estarán dispuestos a esforzarse.
Se puede explorar este tema en este link:
http://gnu.open-mirror.com/philosophy/motivation.es.html :
[...]Hay un viejo chiste que ilustra agradablemente el principio. Un hombre mayor, acosado por las mofas de los niños de la vecindad, finalmente idea un esquema. Ofreció pagar a cada niño un dólar si ellos podían regresar el martes y proferir sus insultos otra vez. Ellos lo hicieron con impaciencia y recibieron el dinero, pero él les dijo que sólo les podría pagar 25 centavos el miércoles. Cuando volvieron, lo insultaron otra vez y recogieron sus cuartos, el les informó que la tarifa del jueves debería ser sólo un centavo. "Olvídalo", dijeron - y nunca se mofaron otra vez de él.


Y esto sirve para cualquier actividad humana, pero es especialmente relevante para cualquiera que tenga que ver con la creatividad, la innovación o la generación de ideas.
Muy interesantes me parecen los comentarios de alidhahey, Gonzalo cotorruelo y de una sincriterio:
Alidhahey y Gonzalo exponen la complejidad del proceso creativo en el ámbito social y la importancia de la cultura y la organización para promover o hacer desistir de este tipo de iniciativas.
Por otra parte unasincriterio hace referencia a la necesidad de tiempo u ocio. Ya Aristóteles decía que "El ocio es condición del filosofar", cosa de la que no hay mucho al parecer en nuestras empresas.
Recuerdo una anécdota contada por mi padre, ingeniero de telecomunicaciones ya jubilado, cuando viajaba por motivos de trabajo a Estados Unidos en los años 70 y 80 y se sorprendía de encontrar en los lugares de trabajo a muchos ingenieros con los pies en la mesa mirando al techo o por la ventana durante largos periodos de tiempo. Él decía que eso en España era difícil de encontrarlo y que al primero que hiciera algo parecido se le acusaría de vago. La cuestión es que quizá a veces confundimos la actividad con la agitación, pero la creatividad necesita tanto de periodos de intensa comunicación y trabajo en equipo como periodos de soledad, pensamiento divergente y rumia.

Creo que habría que explorar también la posibilidad de la creatividad en grupo, no sólo la individual;creo que a veces es cierto que dos cabezas piensan mejor que una, aunque las dos sean de borrego, como decía el chiste.

Una traducción al inglés de este artículo puede encontrarse en: http://www.zenitservices.com/PlanetaCodigo/Jul2005/IdeasCompetitions.html .

Un comentario totalmente irrelevante al tema,
www.estratega.com ya no funciona, por si no se había dado cuenta...


Gracias Howard Roark por recordarme la cita exacta de mi profesora. Hacía mucho tiempo que no la escuchaba. Saludos.

Cuando todo el mundo, tus jefes incluidos, te invita a tener ideas, pero al minimo error o efecto indeseado de tu idea la bronca y pérdida de confianza están servidas son el mejor argumento para dejar de tener (mejor dicho, ofrecer a los jefes) tus ideas.

En el laboratorio de Idumm hemos desarrollado una aplicación web para realizar tormentas de ideas (brainstorming) a través de Internet:

http://www.khef.net

Khef incluye la interfaz gráfica y los mecanismos necesarios y propios de una tormenta de ideas, guardando los datos estructurados.

Está fase beta-casi-casi. El uso es gratuito y la creación de comunidades privadas también, así que podéis probar.

P.D: Hemos llegado hasta este blog buscando información sobre el marketing lateral, ya que nuestro experto particular en el tema nos ha dicho que acaba de descubrir que ése es el hábitat natural de Khef.

Un saludo,

Alberto
Idumm (Investigación y Desarrollo para Un Mundo Mejor)

Creo que la disyuntiva se basa en la búsqueda de innovación y la necesidad de "los que mandan" de escuchar lo que pasa dentro de la empresa...esto suena muy impersonal... digamos de las personas de la empresa. Al mismo tiempo, "los que no mandan" les gustaría ser escuchados y/o tenidos en cuenta. Se supone que los blogs van de esto, ¿no? Quizá una práctica lenta de blogging dentro de una empresa (por lenta entiendo que empiecen pocos y se vaya extiendo como mancha de aceite...si gusta. Y para que no sea algo impuesto tipo: "ahora, todos a bloguear, porque yo lo valgo"). Y quizá, de tanto en cuanto, encuestas al mejor post, al más interesante, etc etc. Básicamente, dejar que la conversación evolucione. Más o menos como lo que pasa en khef (no, no me han pagado :P, le eché un ojo hace un par de meses), cómo las ideas y las personas se influencian las unas a las otras

Si las cosas no funcionan en positivo, porqué no plantearlas por negativo: "Dime qué es lo que no te gusta, funciona ...".

En muchos casos puede ser mejor partir de los problemas para llegar a "ideas" que les den solución. Un análisis de las quejas puede conducir a la detección de los problemas y de ahí a la solicitud de ideas para corregirlos o para la implementación de soluciones alternativas. Es algo así como un concurso de ideas guiado.

Existen ámbitos en los que la solicitud de ideas es constante y exitoso, ej: cadenas de producción de coches o motos, en las que los empleados proponen cómo reducir costes surgiendo soluciones que van desde un sistema de recuperación de pintura en la sala de pintura a la sustitución de un tapón metálico por otro plástico.

En todas las áreas es positivo la existencia de un grupo dedicado al estudio de nuevos productos / tecnologías y las posibles mejoras que podrían suponer tanto en costes como en calidad.

A mi parecer, la respuesta la tiene el mercado y aquellos que gozan de momentos de la verdad con el cliente; esos segundos en los que se decide la existenci o no de una empresa(Lease el libro al efecto de nuestro amigo el Presidente de SAS),no los directivos. Ellos conocen las necesidades y los cambios que permiterían un mayor nivel de fidelización. Tienen quejas a diario.
El error es clave y retrasa la toma de decisiones. La única manera de potenciar estas ideas es tomando cervezas con ellos y poniéndote en su lugar.

Fdo. Un niño que ha crecido

Estaré absolutamente encantado de proponerle cuantas ideas necesite. ¿Que tipo de incentivos propone? ;-)

Disculpen, pero en mi modesta experiencia en esto de los "Comandos Ideas" siempre me he topado con la misma disyuntiva y es que no todo el mundo en un equipo / empresa tiene capacidad de generar ideas. Es decir, dar un paso a tras y contemplar el bosque.

Creo que antes que el incentivo o lo modelos de funcionamiento hay que plantearse si los "jugadores" deben de ser los que son.

Cuando en alguno de los sitios en los que he trabajado se han acometido estas iniciativas me he encontrado con:

- Jugadores que aprovechan los braimstormings para denunciar aquello que funciona mal.
- Jugadores que aprovechan para detectar lugares para la rotación laboral interna.
- Organizadores que ponen en marcha estos proyectos para desviar la atención y llegar al punto Novecento (hay que cambiarlo todo para que nadie cambie).
- Y organizadores que cuando ven que sus inferiores ven nuevos puntos de ataque de procedimientos se retraen por que ven amenazados.

Y sobre todo lo que he experimentado es que nunca estos Comandos forman parte de un plan general. Es decir, se les piden ideas pero no se les apoya con los recursos necesarios para llevarlas a cabo.

Sr. Martinez, le suplico un decálogo/detector de generadores de ideas para una empresa.

Una buena lectura para los que esteis initeresados en fomentar la innovación entre los empleados es el libro "Ideas are free". El libro es escelente y revelador, porque además abunda en la tesis que difiende el sr. martinez: los premios económicos para incentivar la innovación no funcionan. ¿Cuál es el valor real del premio?

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