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04 julio 2005

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Muy buen artículo, como siempre, en todos nosotros hay un gran hermano, un vigilante, un censurador, un inquisidor...además tendemos a despersonalizar a la gente y reirnos de los demás, cuando su imagen se hace publica ya no es una persona, no tiene sentimientos, es solo su imagen...

La compasión, que es una emoción de la cercanía, del instante, casi podríamos decir que de la piel, se pierde en la distancia de la red, la televisión, la prensa escrita.
Hay toda una industria dedicada a ridiculizar y jugar con personajes más o menos famosos. Me temo que esta industria lo único que hace es dar alas a una saña que está dentro de nosotros y que la distancia y la despersonalización hace posible.
Cuanto más abstracto es el otro, cuanto más lejano, cuanto más remoto, cuanto más imagen y menos tacto y menos cuerpo más fácil es para nosotros ensañarnos. También cuanto más impunes nos sentimos.
Nuevos tiempos necesitan de nuevos sentimientos, y creo que deberíamos desarrollar una especie de compasión abstracta por las personas, independiente de la cercanía geográfica, el parentesco, el cuerpo físico o el conocimiento personal.
En el extremo esta compasión nos debería llevar a sentir tristeza por una cifra o un número que dice que todos los días mueren 25.000 niños por malnutrición, y comparativamente mucha menos por un percance, una decepción o el dolor de un ser querido.

En relación a la vigilancia, las cámaras, los dispositivos de seguridad, etc,
siempre he querido saber si alguien más siente una sensación que siempre siento yo:
Al salir sin comprar nada de un supermercado o de una tienda de libros o discos, una biblioteca, etc, donde hay instalado un sistema magnético de detección de artículos yo siento la sensación de ser un ladrón que va a ser cacheado y que está a punto de ser descubierto, también creo que el guardia de seguridad o el dependiente me está observando inquisitivamente y sospecha que me estoy llevando algo.
¿Es una sensación normal o se trata de mala conciencia? ¿Alguno de vosotros siente lo mismo o parecido alguna vez? Yo lo suelo sentir siempre.

El linchamiento es siempre un acto de lujuria. Más cuando en la mayoría de las ocasiones, el linchamiento no se puede realizar.
Sin teléfonos móviles y algún ocurrente internauta, la chica se habría salido con la suya, dejando su caquita en el vagón y si te he visto no me acuerdo.
Muchos de tus puntos son terriblemente válidos y el fondo de la cuestión también. Pero has pecado de tendencioso al "comparar" el linchamiento "injustificado" de un adolescente en una escuela, con el linchamiento de una japonesa incívica.

En cuanto al hecho de sentirse vigilados, entramos en el eterno debate de si el crimen debe combatirse por el miedo a la pena o de si debe combatirse mediante la reinserción social y la educación. Que la respuesta está a caballo de ambas medidas, parece obvio.

Que los linchamientos "virtuales" sirvan para que alguien se piense dos veces si cometer o no un acto de incivismo, posiblemente penado por algún código civil, tampoco lo veo terriblemente descabellado. ¿Y si en lugar de una chica incívica, se hubiera tratado de la foto clave para identificar a un asesino pillado in fraganti?
Librémonos en todo caso de culpar a la herramienta, y pongámonos manos a la obra para intentar educar a la gente en la utilización de la misma, y para poner coto legal al abuso, no al uso.

Trackback manual:

http://blogia.com/bambino/index.php?dia=20050704

En la pareja Tecnología-privacidad, cuando la primera aumenta la segunda disminuye. Cada vez hay más información sobre las personas y crece de forma exponencial la capacidad para almacenarla y procesarla. Si a esto le sumamos las posibilidades de intercambiar esta información estamos cada vez más desprotegidos.
El uso de esta información y su difusión es variopinta desde el caso de la chica incívica, información puntual propagada por la blogesfera seguramente con afán justiciero, hasta el acoso de observación de los presos, idea probablemente vendida en pro a la eficacia y al control del gasto.
El caso de los presos es extensible a los consumidores, todos estamos observados, se conocen nuestros perfiles de consumo, nos acosan para vendernos productos y despertarnos de la apatía consumidora, creándonos nuevas necesidades. La orientación al cliente se basa en su observación y personalización (CRM) y todas las empresas lo tienen como principal objetivo. Lo triste es que los clientes están muy contentos de sentirse el ombligo del mundo.

Respondiendo a Towanda diría que lo triste es que te traten como un número más (un solo número) de un mercado masivo y te manden montones de publicidad, te interese o no. El CRM y la personalización en el marketing es un avance que permite la tecnología. En vez de un número eres un un grupo de números que indican rasgos de tu personalidad, hábitos o intereses. Para alguien que te conoce mucho eres muchos más números (metafóricos) que te describen mejor como persona. Alguien que te conoce bien o te conoce mejor te individualiza mejor,y esto tiene sus ventajas y también sus inconvenientes.
Quizá el mayor peligro esté en esa vuelta a la aldea, a la tribu, donde la mirada social es ubicua y no hay mucho espacio para la soledad y lo extravagante, que es la cuna donde nace la individualidad y la cuna de la civilización occidental podría decirse.
De todos modos, siempre hay medios para alejarse de la mirada del otro si uno quiere.

Respondiendo a Towanda diría que lo triste es que te traten como un número más (un solo número) de un mercado masivo y te manden montones de publicidad, te interese o no. El CRM y la personalización en el marketing es un avance que permite la tecnología. En vez de un número eres un un grupo de números que indican rasgos de tu personalidad, hábitos o intereses. Para alguien que te conoce mucho eres muchos más números (metafóricos) que te describen mejor como persona. Alguien que te conoce bien o te conoce mejor te individualiza mejor,y esto tiene sus ventajas y también sus inconvenientes.
Quizá el mayor peligro esté en esa vuelta a la aldea, a la tribu, donde la mirada social es ubicua y no hay mucho espacio para la soledad y lo extravagante, que es la cuna donde nace la individualidad y la cuna de la civilización occidental podría decirse.
De todos modos, siempre hay medios para alejarse de la mirada del otro si uno quiere.

Una traducción al inglés de este artículo puede encontrarse en: http://zenitservices.com/PlanetaCodigo/Jul2005/DogShitWeb.html

No debe interpretarse la represión de la que habla Foucault a la manera del Gran Hermano orwelliano. En todo caso se trata de una represión positiva, tolerada. Creo que todo esto se acerca más a los postulados de Debord sobre la sociedad del espectáculo.

Me pasa exactamente lo mismo que a la persona que contaba lo de salir del supermercado sin comprar nada. Creo que tenemos tan arraigado el sentido de la culpa no-consumista, que salir del super sin llevar nada nos da vergüenza.

Todos estamos confiscados ante los ojos de los otros. Nuestra imagen no nos pertenece, otros nos pueden ver y pueden formarse el juicio que quieran sobre nosotros. Así pasa cada vez que caminamos por la calle y otros nos observan. Tratamos de influir en algo sobre la impresión que dejamos en los otros, vistiéndonos lo mejor que podemos, para así hacer subir el valor de nuestra imagen y ser admirados, o bien para pasar desapercibidos. Pero los otros siempre tienen la última palabra sobre nuestra imagen, que no nos pertenece.

Los defensores de la privacidad a veces parecieran añorar una vida ermitaña, quisieran apropiarse de algo que nunca estuvo en el control del ser humano: la propia imagen.

En este siglo y en cualquiera, tenemos que aceptar que otros ojos nos miran, ya sea ojos orgánicos o electrónicos. Aprender a vivir bajo la eterna mirada del otro.

Pues a mí el StarWarsKid me gusta, no sé por qué se enfadaría nadie. Me parece más bien que los padres vieron una oportunidad de oro para sacarse unos miles de dólares ($160.000 de deuncia) en denuncias, y acabaron sacando "sólo" $4.300... ¡ya me gustaría a mí grabar una chorrada de vídeo y sacarme esa pasta!

Ah, y los videos al completo, en:
http://www.screamingpickle.com/members/StarWarsKid/

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