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20/09/05
Vigilantes de los vigilantes
Según algún autor, la máxima del poeta satírico Juvenal “Pero, ¿quién vigilará a los vigilantes?” se refería a quién vigilaría a los que vigilan la virtud de las mujeres cuyos maridos están fuera de Roma. Esta tarea era normalmente función de eunucos, de los que se entendía que carecían de alicientes para quebrantar el género escoltado. Sin embargo, bien pudieran ser persuadidos (bien desde dentro o desde fuera) para que otro lo hiciera.
Si el Estado de Derecho que definió Montesquieu constaba de tres poderes – el ejecutivo, el legislativo y el judicial – era principalmente para compensarse y vigilarse entre sí. Así es coherente llamar a los medios de comunicación “cuarto poder”, pues en principio vigilan y dan cuenta de los excesos de los anteriores.
No creo que haga falta dar pruebas de cómo esta independencia teórica entre los tres poderes es poco efectiva, baste con observar que cuando hay un destello de ella en muchas democracias, se trata como noticia.
Imaginemos que la "industria Política" es un sector en aparente dura competencia y que los medios son su “canal de distribución” principal para promocionarse como marca y vender sus productos. Algo así como la Moda, se la juegan en cada temporada. Las ideologías serían el fondo de armario, las colecciones los programas, las interpretaciones del día los complementos y los candidatos las modelos.
Hoy el sector de los medios está de vacas flacas. En estrategia empresarial se observa que eso suele traer tres consecuencias típicas, y las tres las vemos en esta industria:
1) La concentración empresarial. En este mundo significa una pérdida de diversidad en la paleta de opiniones fabricadas al que un espectador puede acceder, para pintarse su propio cuadro. En algunos países estamos ya cerca del blanco y negro.
2) La sana aparición de modelos de negocio alternativos, como los que está propiciando Internet. No incluiría aquí como negocio los blogs, en cuanto fenómeno básicamente amateur.
3) La presión de proveedores y clientes, que tratan de ampliar sus cadenas de valor a costa del sector en crisis si ello les supone una ventaja competitiva. Y vaya sí se la supone al “sector política”, en dura pugna por el “canal”.
No es necesario explicar el interés de los profesionales del poder público en condicionar los medios de comunicación. Claro que todavía quedan algunas formas que respetar (siguiendo con las mujeres de Roma: “Sed non casta, tamen cauta” – “sino casta al menos cauta”), y por eso los intentos de alineamiento de los medios con el poder son indirectos y a veces ineficaces. Quizá porque algunos periodistas se niegan a leer los “carteles invisibles” (como decía Margarita Riviere), que se intentan colgar en algunas redacciones.
Pero esa presión se exhibe sin pudor, cada vez más. No es raro encontrar medios afines, “apagones informativos”, reclamaciones de “complicidad” en temas sensibles, discrecionalidad en las licencias y subvenciones… Así, el “cuarto poder” parece un cinturón insuficiente para evitar la expansión de los tres primeros, que hace tiempo que dejaron de vigilarse y entraron en un proceso de fusión.
Visto lo anterior, parecería que la gente y su opinión cada vez importa menos. Sin embargo, a eso lo contradice el que nunca ha sido tan agresiva y científicamente atacada (o seducida).
Y ahora aparecen los blogs.
Hay quien defiende que la columna, como publicación regular de un autor de pequeños ensayos, es anterior al periódico. Yo creo que cuando las bitácoras o blogs se acercan a las noticias son un paso más de esa evolución: una dispersión de autores escribiendo regular y libremente multitud de “pequeños ensayos” en “periódicos” que los lectores se hacen a medida. Sí, puede que la “columna” también sea algún día posterior al periódico.
Los blogs son ya una alternativa a los medios de información tradicionales en cuanto compiten por la misma atención. Pero lo que de momento los medios tradicionales encuentran es: un nuevo formato de moda, que mal que bien “se lo pueden poner”, una nueva fuente (eso sí, sin contraste), y alguien que está observándoles, vigilando. Eso nunca gusta, y menos si ese nuevo medio engancha cada día a más usuarios, y lo que es más peligroso, parece mejorar día a día su calidad y su influencia. Pero quiero recordar que los blogs son mucho más. Si es ésta la dimensión la más conocida es porque es la que importa a los que los dan a conocer al público offline…
Se les reprocha de nutrirse de las noticias que al fin y al cabo recogen, producen y presentan los medios tradicionales pero…¿de quién es lo que pasa? Es de ingenuos creer que en decenas de años el blog será como ahora y también que la información habrá de pasar siempre por un oligopolio. ¿No hay cada vez más imágenes procedentes de aficionados en los telediarios? ¿No se ha calculado que en 2007 habrá en Europa 250 millones de móviles con cámara?
¿Son entonces una amenaza o una oportunidad para los medios tradicionales? Supongo que si pretenden seguir siendo tradicionales, son una amenaza, pero si no, tienen la oportunidad de definir y posicionarse en la nueva máquina que emplee el mundo para autoconocerse, y ser pioneros en conceptos que probablemente se extiendan a la forma de trabajar y desarrollar proyectos para otras industrias del conocimiento: agregador, interactivo, enlazado, serendipia, personal, teletrabajo, buscador, feedback, bajo demanda…
Hasta aquí parece que los blogs son una creación de la sociedad que servirá, entre otras cosas, para paliar la debilidad del cuarto poder. Una capa conectada de análisis, que esta vez es fruto de la contribución de no profesionales, y por tanto difícil de sobornar y ecuánime.
Pero voy a recordar una teoría que procede de los años 40. La de que el público no es una masa anónima de particulares expuestos a los medios, sino que tiene su organización. Varios tipos de “creadores o líderes de opinión” (los “locales”, que opinan de todo y con todos, los “cosmopolitas” que opinan sólo de lo suyo y con los suyos) utilizan los medios de comunicación con más asiduidad que el resto de la gente y son los que realizan realmente la persuasión. El resto, puede atender a los medios, pero sólo es influido realmente por una comunicación cara a cara. De hecho, tiende a seleccionar de entre los medios aquellos que repiten sus anteriores experiencias para poder “proyectarse” más fácilmente (Lazarsfeld).
Lo que quiero decir es que los blog pueden ser un arma de creación de opinión pública mucho más poderosa que los medios tradicionales, porque pueden tener (si consiguen que poco a poco se les ponga cara) el poderoso influjo de la relación personal con un líder de opinión. Y por tanto, pueden ser más persuasivos que los medios, que son inocuos propagandistas que distribuyen la dosis de refuerzo de las creencias previas. Los que escribimos blogs no somos una muestra aleatoria de la opinión pública, ni siquiera una muestra de los internautas. Deseamos el poder de cometer pequeñas tiranías. Somos, o queremos ser, superlíderes de opinión.
La pregunta ahora es: ¿Quién nos vigilará?
PD. “blogs y medios: una relación conflictiva” es el tema de la edición del “Festival de Blogs” de esta semana, para la que he seguido el hilo del post anterior.
Posted on septiembre 20, 2005 in tendencias | Permalink
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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Vigilantes de los vigilantes:
Comentarios
Os/nos vigilarán los demás blogers y los usuarios de las bitácoras, mediante sus comentarios.
Publicado por: | 20/09/2005 1:54:20
Más que un control, los blogs son susceptibles de ser anulados por equilibrio. Por cada blog que opina algo, habrá uno que opine lo contrario. Es concebible que, una vez que ciertos acontecimientos políticos demuestren haber sido influidos por los blogs, los grupos políticos se lancen a hacer sus blogs o animar a sus simpatizantes a hacerlos. La idea sería que la propia masa de blogs "sesgados" (en realidad, siempre toda opinión está sesgada, como la mía) neutralizase a los blogs "libres" (con todas las reservas lo de "libres").
Si yo fuese un estratega político, es lo que haría.
Publicado por: Golias | 21/09/2005 10:01:31
En efecto, esto que comenta Golias es lo que podría hacer que ocurriera uno de los futuros del post anterior: que "quizá el ruido ahogue su fuerza, quizá se impongan ciertas corrientes o intereses, o quizá se logre un sano equilibrio".
Y en efecto, ya se está haciendo, con agrupaciones de blogs liberales, socialistas... que algún día quizá se percaten de que tienen más fuerza sin agruparse.
En cualquier caso, siguiendo el hilo del post, creo que el que consulta blogs no es el perfil pasivo que busca estabilidad en sus creencias, sino el “creador de opinión”, curioso, que disfruta desafiando lo establecido, evolucionando y enriqueciendo sus opiniones y encontrando nuevos argumentos que convertir en un discurso que transmitir a su red de seguidores, sea el contacto físico o virtual.
Por eso muchos lectores de blogs tienen blog y no tienen reparos en reconocer que leen blogs de otra orientación. Y por eso creo que los mecanismos de confianza en los blogs quizá sean más robustos que en la prensa tradicional, porque la audiencia es más exigente y porque la trayectoria de opinión de un blog se va siguiendo como se la sigue a una persona, día a día, y no se esconde bajo una cabecera.
No es una cuestión de número, sino que la influencia y credibilidad crea una red mayor. Pero reconozco que un uso interesado de la blogosfera puede perturbar esto, asediando de forma organizada con comentarios, aupando artificialmente algunos blogs...
Publicado por: Martínez | 21/09/2005 12:13:38
Todavía no he visto ningún "blog interesado", pero es cuestión de tiempo. Supongo que ya los hay.
Hace tiempo que puede verse en los foros de opinión, cuando se cuestiona un tema aparecen "espontaneos" que tienen intereses en reconducir la cuestión. Ayer mismo vi un caso, estaba buscando información sobre una empresa de "medicinas alternativas". En un foro un hombre mostraba sus inquietudes y otros dos contestaban cantando las maravillas de estos productos.
También me preocupa otra cosa. No siempre los lectores de blogs o los escritores de blogs son (somos) críticos y rigurosos. Y aunque lo seamos podemos equivocarnos. Una comunidad de blogs con influencia pueden infundir ideas disparatadas en una masa histérica de lectores. Tengan buena o mala intención.
Quien sabe lo que va a pasar. Quizá suframos un proceso de satanización, como pasó con los juegos de rol y la gente pierda interés por los blogs.
Publicado por: Elalez | 21/09/2005 16:10:36
Posiblemente lo que pase con los blogs sea lo que pasó con las páginas web. Internet contiene muchísima información, pero no toda ella de calidad. Las páginas de "baja densidad" hacen que sea difícil, pero no imposible, que se de credibilidad a la información en la Red. Podemos suponer que habrá una proliferación de blogs de "baja densidad". Quien sabe, igual hay que hacer que haya algún "catalogador de blogs" de prestigio, que permita seleccionar la información en que se pueda confiar o las opiniones que, de acuerdo con ellas o no, pertenezcan a gente razonable y con criterio. El problema es el de siempre: ¿cómo garantizar la objetividad de ese "catalogador de blogs"?
Publicado por: Golias | 21/09/2005 17:33:33
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