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28/11/05

SEARCH ME NOT

¿De verdad quieres aparecer en Google?

Dirson ha dado la noticia de que el famoso foro “WebMasterWorld” ha decidido modificar su fichero “robots.txt” para que todas sus páginas desaparezcan de Google o de cualquier otro buscador. Aclaro ya que no conocía el foro ni la posibilidad de modificar nada para no ser indexado.

Estratega recibe (al menos en los últimos días) alrededor del 20% de visitas procedentes de buscadores (básicamente Google), nada que ver con otros blogs. Cuando he mirado cuáles eran los criterios de búsqueda), he comprobado que no suelen ser más que coincidencias que creo que no hicieron más que perder el tiempo del que busca. Dudo que de ahí haya surgido alguna suscripción o visita regular. A veces ese río trae algún graciosillo o simplemente desorientado que molesta con sus comentarios o mails. Por otro lado, uso un servidor de pago y lo cierto es que sobrepaso ampliamente la capacidad de descarga que tengo asignada, aunque de momento no tengo noticia de que se haya restringido.

Es probable que con el tiempo los buscadores mejoren, se asocien mejor a las intenciones de los usuarios o gestionen la información que sobre preferencias se maneja en la red, pero hoy todavía hay “mucho ruido”. Esa imperfección puede ser – a mi me lo resulta - una interesante experiencia de descubrimiento para el que busca, pero a veces es molesto para el que es visitado. Yo personalmente valoro más la calidad de la atención que su cantidad, no me preocupa que se reduzca el número de visitas si se filtran las que no están bien orientadas, y creo que eso es bueno para todos.

Un blog, es un espacio “personal” que amueblas tú. Es como tu casa, y en tu casa prefieres que no entre cualquiera. Sí dejas, en cambio, que entre alguien que conoces, con la que tienes afinidades, o gente relacionada con otra que conoces. Por eso es mucho más fácil que alguien que entra en tu blog siguiendo un vínculo, una referencia, la recomendación de alguien, algún tag, alguna lista, entienda donde entra, le aporte algo y aunque no ocurra eso, sea respetuoso. Desde el lado del visitante, una recomendación vale más que mil búsquedas. Para algunos autores, los buscadores hacen que sus blogs se conviertan a veces en una especie de casa en medio de la calle, recordando la canción de Madness.

Así que este fin de semana, cuando pensaba investigar más acerca de cómo parar a esos “robots” que usan los buscadores, me encuentro con este post de Enrique Dans en línea muy similar a lo que pensaba. Me sorprendió, porque daba por hecho que el post de Enrique recibiría, por incluir “palabras guía” más específicas, visitas googleras de mejor “calidad”. En el post, define el proceso no ya como un juego de suma cero, sino un “resultado neto negativo”, así que lo ve como una alternativa razonable. De hecho se pregunta si “¿Vamos hacia una Internet de comunidades con tendencia a una mayor estanqueidad, donde accede aquel al que se lo ha contado un amigo o lo ha oído en algún sitio?

Lo cierto es que todo apunta a que el “oírlo de un amigo o en algún sitio” va a tener mecanismos crecientemente poderosos que acabarán siendo menos estancos que las búsquedas, que hoy por hoy favorecen la concentración de la atención en ciertos puntos de Internet. De los que hoy se habla son de redes sociales, tags, blogrolls, wikis, folksonomías, etc. Es Web 2.0.

En los comentarios a Enrique aparecen varias personas que le hacen saber que ellos sí llegaron a la página vía un buscador, y que quedaron enganchados. Yo no sé si habrá habido esa “serendipity” (no sé si habrá traducción adecuada de la palabra) con el mío, y es una vía que me daría pena cortar. Por eso agradeceré las opiniones sobre este tema.

No es que piense, como bromeaba en este otro post, que Google=evil. Los buscadores son una herramienta formidable, útil y divertida, y admiro mucho la historia de las empresas que los sustentan y mejorarán sin duda. Pero creo conviene recordar que aunque seamos indexados por defecto, tenemos derecho a decidir si pertenecer o no al “universo Google”. La decisión dependerá de cada blog, porque no todos tenemos el mismo perfil de visitas ni los mismos objetivos.

Hacerlo parece fácil. En este enlace se explica cómo “salir de Google” y aquí se indican como evitar o gestionar a los robots o arañas de búsqueda, cargando un fichero simple “robots.txt” en el directorio principal o con unas líneas html.

He querido hacer una pequeña tabla para reflexionar sobre esa decisión. Habrá matices y otras ventajas e inconvenientes que seguro que se me escapan, sobre lo que pido opinión.

Entre las ventajas de estar:

  • recibes más visitas y en su caso más ingresos de publicidad
  • es más fácil navegar en tus contenidos, incluso para ti
  • da gusto poner alguna palabra concreta y ver que sales ahí, como los grandes, además puede ponderar en algunos rankings de blogs
  • abres la puerta a que casualmente alguien a quien tu página le aporta y a la que puede aportar te encuentre. En función de tu temática, eso será más o menos probable
  • es más fácil que alguien que perdió el enlace, pero está interesado en la página, la vuelva a encontrar

Entre las ventajas de NO estar:

  • evitar el inútil y costoso derramamiento de bits (que no siempre es gratis)
  • evitar hacer perder el tiempo a visitantes desorientados
  • aumentar la calidad de la atención
  • aumentar el sentido de comunidad alrededor del blog
  • hacer valorar mejor a los anunciantes el perfil de los visitantes
  • reducir correos y comentarios molestos
  • reducir las probabilidades de acceso no deseado, por ejemplo, en blogs de temática personal
  • reducir las probabilidades de reclamaciones por terceros referidas a opiniones, uso de contenidos
  • limitar el uso no deseado de tus opiniones e ideas
  • saber que quien te visita es más probable que esté más interesado en tu blog como un todo que se va actualizando, y no en un determinado fragmento o una agrupación fortuita de palabras
  • contribuir a la creación de una Internet más natural, más basada en los modelos de la interacción humana

 Searchmenot_d_1_1 Por todo esto, y aunque no sé si acabaré decidiendo "huir al maquis", he creado una sencilla página “SEARCH ME NOT” que al estilo de las iniciativas recientes Ad-free blog o la respuesta Pro ad blog, sirva para identificar si un blog ha decidido restringir las búsquedas.

Sé que la página y los logos no pasarán a la historia del diseño. Pero creo que puede tener sentido que si empieza a ocurrir que algunos blogs deciden/decidimos salir de los buscadores, lo hagamos saber a quien los visita.

Cuando las visitas vean ese logo, lo primero que harán es recordar que han accedido a un contenido gracias a una recomendación, no de forma fortuita. Que por eso es también más probable que el resto de visitantes estén más implicados con la página, lo que posiblemente impulse a participar y opinar más. Además pensarán que si en ese momento no guardan la referencia o se suscriben, es más difícil que posteriormente la encuentren, lo que puede incitar a examinarla con más atención –tienen que tomar una decisión.

También sabrán que al autor le preocupa la calidad de la atención de sus visitantes y ha considerado que la audiencia que le interesa es la que tenga alguna garantía de estar interesada en su obra y en mantener una relación frecuente e interactiva con ella. Eso hoy por hoy los buscadores no lo traen, o al menos esa es su experiencia para su blog, y por eso tiene más confianza en que mecanismos distintos de la búsqueda de palabras, más parecidos al “boca a boca”, sean más robustos para conseguirlo.

En SEARCH ME NOT, esto lo he reflejado provisionalmente con en este texto:

Usando este icono en mi página declaro:

    1. Que he configurado mi página para limitar su acceso desde los buscadores.

    2. Que así evitaré visitas a las que mi página no aportará nada

    3. Que lo hago porque para mí es más importante la calidad y la sostenibilidad de la atención que el número de visitas

    4. Que confío en métodos de descubrimiento en Internet más robustos y humanos que la coincidencia de determinadas palabras.

Posted on noviembre 28, 2005 in iniciativa | Permalink | Comentarios (25) | TrackBack

22/11/05

"Libre de publicidad"

Libre_de_publicidad_1


Posted on noviembre 22, 2005 in cuaderno de campo | Permalink | Comentarios (6) | TrackBack

21/11/05

El trepa

TrepamanRespondiendo a una petición de los comentarios de la entrada anterior, hablaré del trepa.

Recuerdo que al poco de que el Sr. Martínez empezara a trabajar, su Dtor. Gral. tuvo a bien agotar los restos del presupuesto con un ágape de Navidad, no sea que en la revisión anual se lo bajaran. Al poco tiempo, los jefes a partir de un nivel se habían recluido en un corrillo, y los plebeyos sitiábamos los canapés. Observé que entró en la sala un mando intermedio del que me habían advertido que era un trepa. Pensé: “irá corriendo hacia los jefes”. Pero no, se encaminó hacia nosotros, a las vituallas. Pensé: “exageran”. Un minuto después, habiéndose pertrechado de una botella de vino y colocado abundantes copas en una bandeja sobrante, se acerco sonriendo a los jefes. Pensé: “un maestro”.

Ese fue el momento donde se me reveló la complejidad y dureza de los votos de trepa, de los que supe que nunca sería digno. Desvelar las artes de esa profesión y sus abundantes modalidades está fuera de mi alcance, ya me gustaría. Intuyo que no es lo mismo un “trepa”que un “pelota”, un “oportunista”, un “enchufado” o un “manipulador”, aunque las habilidades de todos estos personajes suele dominarlas. Tampoco tengo claro si son fruto del propio sistema jerárquico, si comparten genes con el cuco o las plantas trepadoras o si son la evolución lógica de los que en los exámenes copiaban a otros no ya para aprobar, sino para sacar nota. He escogido a Spiderman como símbolo, por trepador, enredador y enmascarado.

De momento me conformo con corregir algunos mitos que adornan esta peculiar figura, y que me parecen inexactos. Como la “trepología” es una ciencia joven no hay axiomas, y comentarios, testimonios y correcciones son bienvenidos:

I. En mi empresa a los trepas los calamos rápido.
Eso es que no habéis lidiado con la élite. En caliente, sólo se identifica a los malos trepas.

II. Lo malo de los trepas que es que agotan las oportunidades de promoción.
También. Pero lo auténticamente malo es que en el camino siembran la cizaña en los equipos de trabajo, se apropian de los resultados de algunos, salpican la reputación de otros, hacen penoso el trabajo de bastantes y como consecuencia bajan la moral, la confianza y los resultados.

III. El trepa es el culpable de la injusticia de su ascenso.
Inexacto. Sin negarle responsabilidad, el principal responsable es el que decide la gratificación o ascenso. Si se deja estafar por el trepa, es que no hace bien su trabajo. Y si lo hace a sabiendas, atenta antes contra la empresa (que es la que paga y sale perjudicada de una decisión errónea) que contra quien se sienta legítimamente heredero del puesto. Los trepas se benefician de las imperfecciones y poca liquidez del mercado laboral intra y extraempresa. Quizá también de que algunos de sus superiores se ven reflejados en ellos.

IV. El trepa es incapaz de trabajar en equipo.
Esa impresión da, de cierto distanciamiento y compromiso condicionado con el trabajo de la unidad. Pero lo cierto es que sí que trabaja en equipo, pero no en tu equipo, sino en el que ha creado o se ha adherido, y que le facilita contactos, oportunidades de lucimiento… Trabaja para su “network”.

V. El ascenso del trepa siempre es a costa de otros empleados.
Cada vez más ocurre que los puestos son los que se adecuan a la persona y no la viceversa, y si no encaja nadie, se borra del organigrama el puesto. Lo que quiero decir es que no siempre hay que pensar que el trepa roba el puesto, es bastante probable que si no hubiera trepa, desaparecería o no se crearía. El trepa es una fuerza contra el aplanamiento de las estructuras. Ya sé que no es ningún consuelo…

VI. Frente al resto de la plantilla, el trepa es el que antepone su interés en lugar del proyecto o la empresa.
Esta definición dejaría a pocos fuera…a ver ese examen de conciencia. Lo que ocurre es que el trepa es mucho más consciente, radical, consecuente y sistemático con ese sentir, y lo antepone no sólo a la empresa, sino a otras consideraciones de tipo ético.

VII. El jefe del trepa es el objetivo de sus esfuerzos y artimañas.
Puede parecerlo, pero el foco real del trepa excelente está en el jefe de su jefe.

VIII. El trepa es básicamente un mal profesional que promociona halagando a sus superiores
.
Eso es minusvalorar las amplias habilidades del trepa y la perspicacia de la clase directiva. El trepa suele ser un gran observador y estratega, tener habilidades sociales destacadas y profesionales razonables, aunque prefiere buscar otros caminos más rápidos que la abnegación y la deportividad. Los superiores encuentran en él valores añadidos más allá de lo superficial, que es el peloteo. El trepa siempre cubre una necesidad que el resto del equipo no sabemos cubrir.

IX. Todos podríamos ser trepas, pero el resto tenemos dignidad.
No es tan fácil. Me remito a la contestación anterior y al hecho de que muchas veces los caminos de los trepas se cruzan y han de competir entre ellos.

X. Ser trepa es cosa de hombres.
Bueno, quizá las mujeres tengan en promedio menor impulso genético por el cargo, pero la que lo tiene, también goza de un armamento genético superior al del varón para conseguirlo por vías alternativas, y hablo más de sus habilidades sociales y emocionales que del físico.

XI. El trepa es un advenedizo en los organigramas.
Chequea con algún conocido las ramas altas del organigrama de sus empresas y comprueba el porcentaje que está ahí por su trayectoria o esfuerzo, más allá de hagiografías. Seguramente te percates de que en más de una ocasión el autentico advenedizo es el que no es trepa ni enchufado, sino el que pretende llegar de esa forma tan poco elegante de currar y sacar temas adelante, sin hacer aspavientos, ofendiendo a los demás con un derroche de brillantez, esfuerzo y profesionalidad. Ese es el auténtico advenedizo, la mosca cojonera de las reuniones saturadas de trepas.

XII. El trepa hace mal y lo sabe
Puede ser. Pero (y es una observación propia que quizá podría rebatírseme) en una alta proporción ignora conscientemente las consecuencias en los otros de sus acciones. Esto es habitual en las personalidades narcisistas/manipuladoras, donde sólo una fracción entiende lo que ocurre y de hecho lo disfruta. Incluso si lo entiende al principio, con el tiempo llega a creerse que es justa su posición porque es “superior”, o simplemente porque se mueve en una liga donde todos son parecidos y le parece lo natural.

XIII. Al trepa se le puede poner en vereda con un buen corte
Es cierto que al trepa se le puede detectar y ser inmune en gran medida a su manipulación. Pero pensar que dejándole en evidencia con una contestación brillante (el pensamiento con que se consuelan muchos de los que lo sufren) no significa que no tenga recursos para salir del apuro y seguir en su línea. Pueden ser muy hábiles gestionando sentimientos y revirtiendo una situación de peligro.

XIV. El trepa siempre acaba encontrando su castigo
:-D

Posted on noviembre 21, 2005 in fauna estratégica | Permalink | Comentarios (9) | TrackBack

17/11/05

Techo de cristal

WwiiCon el de hoy, Andrés de Marca Propia lleva 4 post insistiendo en que le gustan las mujeres. A veces, ser políticamente correcto es también estar en lo correcto. A mí, que me pasa igual, ahora tengo la suerte de trabajar con varias magníficas.

Esto es una muy breve síntesis de los diversos puntos en que las chicas destacan en el trabajo, procedente de diversos autores (Peters, Rosener, Gilligan, Pérez) en los post de  Andrés.

  • Les gustan las personas mientras que a los chicos les gustan las cosas. Comunican y se relacionan mejor. Se orientan más a los otros. Valoran las emociones y la confianza más. Mayor preocupación por los detalles.
  • Compiten menos y colaboran más. Delegan. Énfasis en la armonía y los acuerdos. Menos preocupación por la jerarquía.
  • Son más flexibles. Valoran la intuición más. Capacidad de improvisación. Mejores en entornos multitarea.

A las que yo añadiría cierto desparpajo en reclamar el sentido común en las formas de trabajar, que los varones parecemos incapacitados de poner en claro aunque nos muramos de ganas. (Consultor Anónimo puede ser una excepción, según hazaña que comenta también hoy)

Ahora pasamos a lo “políticamente incorrecto”. Y es que no estaría de más plantearse dos preguntas:

  1. ¿Por qué ocurre eso? Es decir ¿por qué somos diferentes hombres y mujeres en el trabajo?
  2. ¿Por qué no se alcanzan entonces ratios proporcionales al porcentaje de cada sexo en los puestos de alta dirección? (A lo que suele llamarse "techo de cristal")

1)    La primera pregunta suele responderse en base a los roles que la educación y la cultura define. Es lo políticamente correcto. Pero quisiera someter a vuestra consideración las conclusiones a las que llega otra teoría: la que parte de que la biología condiciona el temperamento y el comportamiento, que también estaría sometida a las leyes de Darwin.

Esta teoría no gusta porque la idea de estar predeterminado choca con nuestros ideales de libertad e igualdad, y porque sabemos del poder dañino de los estereotipos.

Pero lo cierto es que negarla sería hacer del ser humano una excepción entre los seres que se reproducen sexualmente. El sexo (no siempre femenino) que realiza una mayor “inversión” en el cuidado de la prole tiende a tomar menos riesgos y a una menor promiscuidad, forzando una selección sexual. El otro, que sufre la competencia de sus compañeros, tiende a ser más agresivo y tomar mayores riesgos para tener éxito en el cortejo. También tiende a demostrar su dominancia o ideoneidad desarrollando atributos como las cornamentas en los ciervos o construyendo nidos.

Así, los hombres tendemos a ser más competitivos y violentos desde pequeñitos, pese a los infinitos experimentos educativos que se han intentado para pulirnos. También estamos más dispuestos a hacer más sacrificios y correr más riesgos por el estatus. Lo pagamos viviendo menos y sufriendo y haciendo sufrir nuestra propia agresividad.

Esta teoría se combina con la suposición de que los roles en los humanos se desarrollaron en el larguísimo Pleistoceno, donde serían similares a los de las sociedades de cazadores-recolectores que hemos podido observar. (Como en el bestseller "Los hombres son de Marte y las
mujeres son de Venus
)
Se pretende que eso también explique otras habilidades especiales de las mujeres respecto a los hombres, como encontrar algo rápido en el frigorífico, imposible para la visión de tubo del cazador junglero. Y ahora que lo pienso, quizá también la pasión por el golf, recuerdo de expediciones atávicas, mientras las chicas se organizaban para hacer cosas útiles y variadas en la aldea. Y quizá, también a que la mayoría de los blogs los escribamos hombres, al menos en esta fase de despegue, cuando parece haber algo de estatus implícito en cada temática. Cuando se generalicen y sean la gran mayoría pura comunicación, adivino que serán más de las mujeres.

Así, las superiores habilidades comunicativas y sociales, y la menor rigidez en jerarquías y reglamentos se explicarían por una visión más colaborativa, que contrasta con la competencia y la tensión por adquirir el prestigio que facilite procrear a los hombres (dominando al resto o consiguiendo recursos materiales). Puntos que se pueden ganar siendo violento, pero también arriesgándose y esforzándose un extra.

2)    En cuanto a la segunda pregunta, es aún más delicada. Se supone que las organizaciones deberían premiar a quien más les aporta, y ubicar a las personas donde mejor desempeño general se consiga. Así podría pensarse que una diferencia está justificada porque en efecto los hombres, según la tendencia que marca la teoría anterior, reforzada por todo un armazón social construido sobre ella, tienden a dedicar más de ellos a la empresa porque en promedio les importa más el estatus y el premio material que a ellas. La mayor energía dedicada, la implicación, la capacidad de sacrificio y la toma personal de riesgos por la empresa que tienen (en promedio, repito) los hombre parece lógico que sean premiadas con mayor responsabilidad, y que tenga un efecto  estadístico en los porcentajes de directivos varones.

Pero atentos a que digo “una diferencia” y no “esa diferencia”. Ya que una parte importante de esa diferencia opino que tenderá recortarse ya que no está realmente justificada:

  • Hay una parte que se debe a prejuicios. Por cultura tradicional de empresa ante una decisión de selección se presupone la actitud actual o futura de determinada mujer, en lugar de compararla adecuadamente. Hay que recordar que la biología marca tendencias que se reflejan en las estadísticas, pero no determinan necesariamente a una persona.
  • Existen además directivos varones que han llegado a serlo porque se valoran características “masculinas” que creo que no hacen bien a la empresa, y menos en los tiempos que vivimos/viviremos. La tendencia a tomar riesgos excesivos, el obsesivo apego al estatus, las jerarquías y a coartar la iniciativa, valorar la agresividad como si fuera carisma o asertividad… Es curioso que se haya demostrado una gran proporción de altos directivos son en efecto, “altos” ¿algún recuerdo atávico de grandes machos dominantes?
  • Hay otra parte que se debe a una injusticia estructural:  los puestos premian excesivamente las diferencias de expectativa de responsabilidad y aportación de cada puesto, más allá de que tenga en parte sentido para crear sensación de carrera y motivar al respeto y al esfuerzo adicional. Además tiende a medirse de la forma más fácil y en la que más ventaja tienen los hombres: horas (y a veces el servilismo). Esto es en general injusto, pero más para las mujeres. El caso más representativo, criticado por su poder desmotivador por el mismo Drucker, es lo desproporcionado del salario de muchos CEO.
  • En efecto, las empresas tienen jerarquitis. Pero quizá haya que revisar no ya la selección o el premio de cada puesto, sino el propio sistema. Hay que recordar que en las grandes organizaciones está copiado de otras organizaciones históricamente masculinas como el Ejército, la Iglesia o cuerpos del Estado. Quizá deban buscarse esquemas donde la responsabilidad no implique necesariamente menor vida personal, se premien también otros valores, y no se perdonen algunos vicios.

De hecho, puede que de tanto recortar resulte... que la tendencia promedio a aportar mayor dedicación a la empresa no justifique ya un mayor número relativo de varones en la dirección, porque los valores que aportan las mujeres valgan más que la abnegación extra de los hombres a la que se resten sus/nuestros inconvenientes… Puede incluso justificar "un nuevo orden". Comentaba antes que la empresa debe valorar lo que la hace mejor y diferente, y ahí cada vez cuentan más esos valores hoy casi no reconocidos en la empresa y que dominan (estadísticamente) mejor las mujeres. Y es que el futuro va de eso.

Posted on noviembre 17, 2005 in fauna estratégica | Permalink | Comentarios (17) | TrackBack

13/11/05

Pon el texto a la viñeta

Propongo que hagamos un chiste juntos. La idea es la siguiente, yo preparo un dibujito que muestre alguna situación peculiar, preferentemente del mundo de la empresa. Por tu parte, si se te ocurre algún "pie" de tipo humorístico que multiplique la gracia o la carga de la viñeta, lo añades a los comentarios.

Si la cosa tiene “éxito” haré varias ediciones, y publicaré algún día un “suplemento” o “concurso” de humor gráfico, de formato por decidir, donde seguramente introduzca algún tipo de votación para que decidáis el que os parezca mejor. Y si no, aquí no ha pasado nada. ¿He oído algo de premios económicos? Perdonad, pero los chistes hay que hacerlos sobre las viñetas, no sobre el texto del post. ;-)

Esta es la primera viñeta huérfana de texto. Como se ve, representa un archivador del que salen de improviso multitud de concienzudos profesionales y directivos, carne de oficina. No se sabe si el archivador es enorme o la gente pequeña. En el pie de la viñeta cabe imaginar qué dice quien haya abierto el cajón o alguno de los personajes, el comentario de un observador externo, todo un diálogo, simplemente un título… Vosotros mismos.

Vieta3

Debo reconocer que la idea no es mía. Procede de la fabulosa sección gráfica del New Yorker, a la que ya me he referido en alguna ocasión. Ahí supone un homenaje a sus lectores, a la vez que consigue grandes resultados. Lo vi en “cosas raras mías”.

Posted on noviembre 13, 2005 in iniciativa | Permalink | Comentarios (30) | TrackBack

09/11/05

Roadshow virtual de Octavio Rojas

Los post de Octavio Isaac Rojas están de gira. Es parte de la promoción de su nuevo libro sobre Relaciones Públicas. Encantado de su visita, abro el telón:

En relaciones públicas, la estrategia del avestruz no es una opción

A todos nos pasa que, cuando algo sale mal, pensamos para nosotros mismos: "¡Tierra trágame!" o quisiéramos convertirnos en un avestruz para esconder la cabeza bajo tierra.  Habrá otros que querrán salir corriendo como correcaminos o que envidiarán  las alas de los pájaros silvestres para emprender el vuelo en ese momento indeseable.  Por desgracia, la sociedad se mueve muchas veces en manada ante un peligro percibido, aunque no siempre real. 

Ahora mismo, la gripe aviar, un fenómeno que se circunscribe exclusivamente al ámbito animal, ha creado una alarma sorprendente que ha afectado el consumo de los pollos y otras aves.  Ante este problema, muchas empresas del sector han optado por, según ellos, un "estratégico segundo plano". Craso error.

Ignorar un problema no es resolverlo.

Si bien las autoridades de medio mundo han reaccionado con certeza ante la crisis, aunque un poco a destiempo desde mi punto de vista, los pollos de KFC, una empresa cuya actividad depende por entero de la carne de este animal, han querido pasar de puntillas ante este problema que, de continuar y agravarse, pone en peligro, ya no digamos su cuenta de resultados, sino su propia viabilidad.

Esta empresa (y muchas otras que ahora no menciono expresamente) quizás se sientan como una hormiga que tiene que hacer frente a una amenaza más grande que ellas. Pero olvidan que la acción de pequeñas hormigas puede acabar matando una vaca.

Su inacción puede traducirse en falta de confianza y eso puede agravar la percepción de peligro ante -insisto- un problema casi exclusivo al ámbito animal... de momento.

Lo que pueden (deberían) hacer ahora es lanzar una amplia campaña de relaciones públicas para informar puntualmente a los consumidores sobre la situación real de la gripe aviar.  Sus clientes se lo agradecerían.  De hecho, muchos esperaban que ya hubieran hecho algo.

Pero, como las cosas sigan como hasta ahora, hasta el gavilán pollero se volverá vegetariano.

Post de Octavio Rojas, en el marco del Road Show Virtual “Relaciones Públicas. La Eficacia de la Influencia” Tags: PR, RRPP, Public Relations, Relaciones Públicas, Para más información, visita el Microsite del libro. Ya a la venta en: Casa del Libro, El Corte Inglés, Fnac y ESIC.

Posted on noviembre 9, 2005 in cuaderno de campo | Permalink | Comentarios (1) | TrackBack

04/11/05

Barrios malos del mundo (2)

Paris_1La violencia que se ha adueñado de algunos barrios de París  me hace recordar una inquietud que ya comenté hace un año, la de que la analogía entre la inseguridad crónica de algunas zonas del mundo recientemente globalizado y los "malos barrios" de las ciudades podría tener su reflujo. ¿No es consistente pensar que las grandes ciudades de un mundo globalizado no pueden sino tender a ser réplicas de ese mundo globalizado?:

"Hay ciudades hermosas en las que se puede pasear por todos los barrios, ricos y pobres. Ese es un privilegio de muchas viejas ciudades europeas. Hay ciudades en las que un extranjero puede pasear por casi todos los barrios, menos por algunos. Hay otras ciudades donde no se puede pasear casi por ningún sitio. Donde las urbanizaciones son bunkers y las familias van a pasear a los centros comerciales. Donde la violencia y la contraviolencia son parte importante del poder y de la economía, del “sistema operativo” de la ciudad.

Creo que en estos años nos estamos jugando el futuro modelo de nuestra “ciudad globalizada" durante este siglo. Toda ella, no sólo algunos "barrios malos". Si habrá países/barrios que sean guettos de violencia que no podamos visitar. O si la inseguridad saldrá de ellos, se extenderá y asentará una violencia invisible que haga que sólo podamos pasear tranquilos en nuestras fortalezas."

Posted on noviembre 4, 2005 in geoestrategia | Permalink | Comentarios (21) | TrackBack

03/11/05

Por qué los dinosaurios eran tan grandes

Una de las grandes incógnitas de la paleontología es por qué los dinosaurios eran tan grandes. Es una pregunta que suscita incluso más debate que las causas de su fin, a finales del Cretácico (hace 65 millones de años), no sin haber proliferado durante nada menos que unos 150 millones de años ( y eso que se supone que eran más brutos que nosotros).

Dino1_1Muchas veces a las grandes empresas se las llama “dinosaurios”, quizá por reflejar no sólo su tamaño sino cierta pretendida lentitud y pesadez que también se presupone a estos animales prehistóricos (al menos hasta Spielberg). Estas grandes corporaciones, estos "empresaurios", crecen aún más en un mercado globalizado y de sectores convergentes, que nos recuerda que en el momento en el que aparecen los dinosaurios, todos los continentes estaban reunidos en una única gran masa continental.

Igual que los dinosaurios gigantes captan nuestra atención más que los pequeños, así las empresas grandes a veces parecen más omnipresentes de lo que son, eclipsando a las pequeñas. Las grandes aparecen continuamente en prensa, los académicos prefieren estudiarlas porque ofrecen más datos y son más estables que las pequeñas, y los casos de los MBAs se centran en las grandes. De forma similar, y como los huesos grandes se conservan mejor, muchos museos pueden dar a entender que todos los dinosaurios eran enormes, aunque no era así. De hecho, las aves son descendientes de esos dinosaurios menores.

Pero volvamos a la pregunta inicial. ¿Por qué hay dinosaurios tan grandes?

Hay una respuesta simple para el caso de los dinosaurios: nunca los hubo. Las grandes empresas tienen ventaja en el debate análogo, ya que nadie discute que existen. No estorban a ninguna teoría sobre el universo que obligue a sus defensores a decir que sus sus empleados, servicios, anuncios, balances y sedes no son más que hologramas insertados en nuestros sentidos y memoria como los fósiles de los dinosaurios fueron creados a la vez que la Tierra.

Otras teorías radicales, aunque menos, son las que defienden que lo del tamaño de los dinosaurios es tan raro, tan raro, que requiere que se hayan producido en circunstancias muy distintas a las de hoy. Así, hay teorías que aseguran que sólo podían ser tan grandes porque estaban todo el día en el agua (lo que ya se descarta), o porque la atmósfera de entonces tenía muchísimo más oxígeno (lo que les hacía más fuertes para soportar sus corpachones) o incluso ¡porque la gravedad en esa época no era para nada la de ahora! (lo que les hacía mucho más ligeros). Del mismo modo, hay quien desconfía de que las grandes empresas puedan llegar a serlo de forma natural gracias a las fuerzas del mercado y a las ventajas de su diseño, sino que un entorno privilegiado de ocultos intereses las refuerzan y sustentan.

Hay otros estudiosos que defienden que los dinosaurios eran gigantes porque en esa época no se podía ser de otra forma por determinadas leyes físicas o condiciones del entorno. No entraré en los diversos detalles científicos que se usan para justificar esto, pero someto a vuestra consideración esta pregunta “¿y cómo sobrevivían hasta hacerse mayores, pues?”

Dino_pisa_dino_pequeoSería la equivalente en el mundo de los negocios (y opuesta a la teoría “conspiratoria” anterior) a la idea de que las PYMEs tienen los días contados, porque las circunstancias del mercado globalizado hacen que no haya lugar para ellas, ya que nunca podrían competir en coste con las grandes. Con el tiempo se ha demostrado su error, ya que no sólo el precio determina el éxito, y que la proximidad a determinados segmentos puede crear innovaciones y fidelidades superiores.

Esto nos lleva a una visión más sensata: la de que empresas grandes y pequeñas tienen puntos fuertes distintos. En el caso de las grandes empresas se asume que su tamaño les ofrece una serie de ventajas en cuanto a economías de escala y recursos financieros o de marketing. Curiosamente, el tamaño de los dinosaurios puede deberse a una serie de ventajas que curiosamente son parecidas a las que se atribuyen a las grandes empresas:

  • Economías de escala:

Se ha asociado la aparición de las plantas con flor a la decadencia de los dinosaurios más grandes. Podría parecer que plantas más nutritivas daría como resultado dinos más corpulentos, pero no, los mayores dinosaurios pululaban en la época del Jurásico, de plantas fibrosas y menos nutritivas como las gimnospermas. Es entonces cuando sus enormes estómagos se convertían en eficientes cubetas de fermentación que permitían digerir mejor la comida, una máquina eficiente y una auténtica ventaja competitiva cuando hay que exprimir las calorías.

Del mismo modo, parece que cuando los precios se reducen, las economías de escala y las famosas sinergias abren paso a los eficientes gigantes empresariales (salvo que aparezca una innovación que cambie las reglas del juego), mientras que en negocios de mayor margen se tiende más a la segmentación que permite cierto despilfarro y en la que el tamaño deja de ser una ventaja competitiva decisiva.

  • Recursos:

Ser grande tiene otra ventaja: la comida se puede almacenar mejor en grasa y músculos, sirviendo de reserva en momentos de escasez. Los seres más pequeños necesitan comer cada menos tiempo. Gran parte de las PYMEs sucumben por eso, por falta de suministro financiero para mantener su actividad.

Además, los dinosaurios tienen otra ventaja para poder crecer: sus hijos se criaban casi sólos. Según algunos científicos, los dinos pondrían unos 100 huevos al año, a los que no dedicaban los años de atención que aplican los mamíferos, y por tanto, no perdían oportunidades de crecer compartiendo tiempo y recursos con ellos. Ese tipo de crecimiento puede verse análogo a la expansión internacional que realizan las grandes corporaciones, que no interfiere con sus negocios locales y que se apoya en una gestión muy escalable comparada con el de las PYMEs, demasiado individualizada.

Otra ventaja de un dinosaurio herbívoro grande es que puede comer hojas más altas. Un carnívoro grande puede comer presas mayores. Del mismo modo, hay grandes mejoras y servicios intensivos en infraestructuras que sólo están al alcance de los poderosos recursos que una gran empresa puede movilizar.


Estas dos ventajas de la gran empresa (economías de escala y superiores recursos) no implican que las PYMEs estén perdidas, al igual que los grandes dinosaurios no eran los únicos pobladores del pasado. El acceso más directo al cliente y la flexibilidad y capacidad de innovación son los activos de las PYMEs. Cada tipo de empresa ocupa, según esta visión, una función en el mercado. Hay una especie de compromiso, que me gusta representar, de forma simplificadísima, así:

Uno
Según la gráfica, se sobreentiende que una empresa grande tiene que hacer “spin-offs” o ir devorando a otras más pequeñas para innovar (como Cisco), y así poder acercarse al punto de más innovación. Y a la vez, las compañías pequeñas exitosas se ven abocadas a crecer y a convertirse en una gran empresa para gestionar adecuada y eficientemente un negocio donde se empieza a competir en precio. De la misma forma, un pequeño apatosaurio podía convertirse en una bestia de 30 toneladas en sólo 20 años, o los tiranosaurios adolescentes aumentar de golpe cinco veces su tamaño en sólo siete años. Algunas empresas han conseguido mejorar esos crecimientos, por ejemplo Dell multiplicó más de 100 veces el valor de sus accionistas en cinco años… Pero lo cierto es que el crecimiento sostenido de las empresas es difícil. Según Christensen, un 10% de probabilidades de conseguirlo durante una década años es una estimación generosa.

Esa división de ventajas entre pequeña y gran empresa creo que son parecidas a la que los estudiosos encuentran entre los dinosaurios y otros bichos más pequeños como los mamíferos. Quizá poniendo nuevos atributos sobre la gráfica se vea mejor:

Dos_11


Tres11_2
INCISO: En cualquier caso, y aunque explicarlo justificaría otro post, creo que hoy hay nuevas herramientas y fuerzas que rompen ese compromiso tradicional y hacen, para las empresas que sepan emplearlas, que la gráfica que he dibujado se rompa y pueda quedar así:


Para terminar, hay otro motivo más sencillo para ser grande: los dinosaurios eran grandes... porque podían. Los beneficios de serlo superaban a los riesgos. Si eres grande y un bicho, es más difícil que te coman. Si eres grande y una empresa, es más difícil que te “open”. Esta “carrera armamentística” tiende a crear seres más y más grandes, incluso en el Jurásico, donde no había inversores jaleando...

 

 

Posted on noviembre 3, 2005 in bisnestrategia | Permalink | Comentarios (10) | TrackBack