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06 noviembre 2005
Kiva
Kiva.org me parece una gran idea que espero que se extienda. Es un sistema “P2P” de microcréditos para pequeñas iniciativas en países en desarrollo. Puedes prestar una pequeña cantidad (por ejemplo 30€) a un negocio concreto que quizá requiere en total 300€ a devolver en 6 - 12 meses, seguir sus avances según un diario de los propios empresarios, e ir recibiendo la devolución que puedes volver a invertir, donarla o recibir el reintegro vía Paypal.
En fin, que supera la "caridad victoriana", considera adulto al tercer mundo y es coherente con el proverbio chino de “si a un hombre que tiene hambre le damos un pez, le quitamos el hambre de un día, pero si le enseñamos a pescar, le quitamos el hambre de toda la vida”. También hay que ayudarle a que se compre la caña.
Por lo que veo, los casos que muestran son todos de áreas rurales de Uganda. El destino del dinero puede ser ollas y cocinas para un restaurante, equipamiento para un salón de peluquería, madera y una sierra eléctrica usada para una carpintería, o nuevo ganado para mejorar la producción lechera (Nota: el señor de la foto que solicitó este crédito no tiene la cabeza así, la web aclara). El dinero va íntegramente al solicitante, no se pagan los costes administrativos. Los casos son reales, no representativos.
Me he dado de alta pero por lo que parece, de momento están desbordados y no tienen suficientes proyectos para ser subvencionados. Buena señal. Quizá tenga que ver con que la noticia saliera en Boing Boing. A mí me la ha recordado Xavi.
Posted on noviembre 6, 2005 in iniciativa | Permalink
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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Kiva:
Comentarios
Yo también hablé sobre el tema la semana pasada. Me parece una iniciativa muy interesante, pero en el fondo no deja de ser una pseudo donación.
Me gustaría saber tu opinión sobre si, haciendo esto mismo pero retribuyendo con intereses al "inversor" (cosa que no hace Kiva) podría funcionar más a lo grande. Teniendo en cuenta que el tipo de interés medio en Uganda fue de 14% en 2004 y que los de Occidente están por los suelos ¿crees que podría significar un potenciador? Si fuera así, podría significar algo grande para los países en desarrollo.
Está claro que existe riesgo de cambio, de impago, etc. Pero seguro que eso podría solventarse.
Publicado por: Gonzalo G. Cotorruelo | 06-nov-05 23:53:40
Se me escapan las consideraciones macroeconómicas, pero a priori, pienso que sí. Los riesgos, etc, son ponderables y además, por lo que tengo entendido, mucho menores de lo que se suele pensar porque suelen estar orientados a necesidades muy claras y por la seriedad e importancia que dan al honor los que los piden. A la larga contribuiría a hacer más perfecto ese mercado de créditos, disminuir los intereses de los créditos convencionales en esos países y a que por una vez, la fluidez del mercado de capitales vaya en favor de los países en desarrollo. La tendencia a la creación de "fondos éticos" también podría dar soporte a estas iniciativas.
Estoy de acuerdo contigo en que estamos cerca de una donación, pero es un principio. Si empieza a verse como negocio por los inversores (y por la facilidad con la que parecen devolverse pudiera serlo), en efecto, puede llegar a ser algo grande.
Publicado por: Martínez | 07-nov-05 00:12:16
Que Gran iniciativa.
Siempre he creido en los microcreditos... aunque soy "semi-feminista" y creo que hay que darselos sobre todo a mujeres.
Tal vez si crece demasiado o demasiado deprisa pierda la "magia" o la inocencia.
Habrá arriesgarse y apoyarlos aunque esten desbordados y desde luego que es mucho mas interesante que apadrinar a un niño o mandar fondos ciegos a Macroorganizaciones...etc.
Publicado por: dreamer | 07-nov-05 10:35:05
¿A nadie el llama la atención la foto? ¿Pero qué le han puesto a ese hombre en la cabeza? ;)
Publicado por: Pablo Martínez-Almeida | 07-nov-05 12:01:52
Respecto a la remuneración de la inversión, me temo que en esta ocasión tengo que discrepar. No sólo no me parece una buena idea; me parece que sería un auténtico desastre.
Me explico: el sistema actual, tal y como está diseñado, supone que se financian inversiones productivas. El "inversor", que no percibe remuneración, y tiene un interés social, tiene, sin embargo, interés en recibir su dinero de vuelta. El beneficiario tiene, además, la responsabilidad de devolver el dinero, y la única garantía real es su sentido del honor.
Si remuneramos con un bajo interés estos préstamos y los hacemos atractivos para los inversores, entramos en la siguiente dinámica: tenemos un producto que nos da beneficios; estos dependen del margen (interés) y del volumen (número de préstamos). Como el margen lo mantenemos bajo, sólo será atractivo si aumenta el volumen.
Inicialmente, los préstamos seguirían el modelo actual: buscar inversiones productivas más o menos seguras y, sobre todo, personas que ofrezcan garantías (por personalidad, honor, etc). Pero estas personas ya pueden conseguir préstamos sin intereses; y, si queremos ganar dinero, necesitaremos hacer muchos préstamos, o la inversión no será rentable frente a las alternativas posibles. Luego comenzará el proceso de ampliar a los beneficiarios: inversiones menos productivas y personas menos de fiar.
Finalmente, lo más probable es que se acabe empleando el sistema para mero consumo, sin intención de devolución. Los inversores acaban afrontando una alta tasa de impagados, y no pueden normalmente resarcirse apelando al sistema de justicia del país; y, si sí que pueden, se verá como otro expolio neocolonialista. En todo caso, tendrá efectos contrarios a los que se pretendía. Por no hablar de los efectos sociales del "dinero fácil". ¿Para qué invertir el dinero y trabajar si puedes timar a alguien, y luego a otro que no te conozca, y así sucesivamente? Tenemos problemas para saber si un inmigrante viene de un país determinado; ¿podemos hacer un archivo de morosos fiable en Uganda?
Lo que yo entiendo es que esta clase de microcréditos no son compatibles con considerarlos como un negocio. Son una solución de emergencia, y no deben quedar al arbitrio del mercado, que no es un sistema caritativo, sino competitivo. Las raíces de los dos sistemas son totalmente distintas, y no debe aplicarse a uno la lógica del otro.
Publicado por: Golias | 07-nov-05 19:36:16
Estoy totalmente de acuerdo con Gonzalo, no deja de ser una pseudo-donación. Podría hacerse como Zopa, con intereses sensíblemente inferiores a los del país en desarrollo y aun así con atractivo para los inversores.
Zopa minimiza el riesgo de fallidos dividiéndo cada cantidad aportada entre 50 préstamos, aunque el prestamo sigue siendo "personal".
Publicado por: Alvaro | 07-nov-05 19:48:41
Ya me he inscrito!
Pero a la larga temo que si Kiva se hace muy grande puede perder el norte o irse al garete.
Creo que hablando de reducir riesgos espero que se creen mas "Kivas". Al menos 1 por pais o por continente.
Ojalá cunda el ejemplo y alguna que otra ONG se anime, y si es hispano parlante mejor.
Publicado por: dreamer | 08-nov-05 11:04:28
La distancia entre Kiva y Zopa, el otro sitio que se nombra en los comentarios, es muy grande: del estilo ONG del primero a la visión de banca para elementos marginales del sistema, pero en países desarrollados, del segundo.
La opción de pequeños créditos se sustenta en incentivos no de castigo, sino de continuidad: si tengo éxito y el dinero vuelve a Kiva, seguramente me dejarán más. Si no, no me vuelven a hacer caso. Está muy lejos del concepto de utilidad que tenemos en algunos países "occidentales", pero muy dentro del sistema de valores de algunas de estas sociedades... si, también son capaces de exterminarse los unos a los otros, es lo que tiene la mezcla de hambre y sed de riqueza (diamantes, petróleo, minerales raros raros...).
Vamos, que me parece una gran idea, reduciendo la fricción entre los que quieren dar y los que necesitan recibir.
Publicado por: Ricardo | 08-nov-05 11:58:32
Gracias por este ejemplo. Te recomiendo conocer el proyecto, Patrimonio Hoy de Cemex, en México. Una empresa que facilita el ahorro en materiales para la autococnstrucción de la vivienda.
Saludos.
Publicado por: Francisco Cerda | 08-nov-05 13:17:11
A mí también me gusta mucho la idea de los microcréditos y por lo que tengo entendido las mujeres son mejores administradoras.
No estoy deacuerdo con Golias. No estamos hablando de hacer un gran negocio, sino de ayudar desinteresadamente a las comunidades del tercer mundo a ampliar sus posibilidades.
NO es caridad, se intenta desarrollar la base de su economía. Si algún día resulta beneficioso cobrarles intereses, será porque ya han desarrollado una economía de mercado.
Como dice Ricardo, lo interesante es la replicabilidad. No sacas de pobre a nadie por prestarle dinero para comprarse una gallina. Pero si devuelve el préstamo y pide otro para un gallo, acabará montando una granja.
Me han contado ejemplos muy curiosos de micronegocios, como el que se compra un teléfono, lo alquila a sus vecinos y saca un dinerillo.
Respecto al feminismo, cuando le concedes un microcrédito al marido, en vez de a la mujer, el dinero suele acabar en la taberna.
Publicado por: elalez | 08-nov-05 16:01:28
Me acabo de registrar para recibir alertas cuando haya nuevos proyectos que financiar.
Es fantástico ver ideas nuevas que, radiografiando la realidad, descubren cómo aprovechar las diferencias entre las economías de unos países y otros.
A mí no me importaría donar "a fondo perdido" pero la dimensión que adquiere el sistema de Kiva me encanta.
Por lo demás, tengo los mismos "prejuicios" que dreamer y creo que apoyaré antes a las mujeres emprendedoras...
Publicado por: Gemma Ferreres | 13-nov-05 13:42:11
