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08 noviembre 2005

La gripe aviar. La peste.

No quisiera que esto pareciera un post alarmista. No tengo nada que añadir ni opinar sobre lo que ya se está escribiendo sobre la gripe aviar acerca de la posibilidad o magnitud de su transición al mundo humano. Lo que si es obvio es que una pandemia mundial es algo que no podemos descartar, sea ahora o en otra ocasión. Y creo que en Estratega, donde se intenta “pensar en el largo plazo”, no es un tema a pasar por alto.

AmbosLa gripe española de 1918, de características análogas a lo que se teme, enfermó a media población mundial y mató a casi un 10% de ésta, más que la 1ª Guerra Mundial. Ha habido réplicas en Asia en 1957, 1968 y 1997, de magnitud decreciente. La ministra española de Sanidad no lo puede decir más claro: "La amenaza de pandemia es significativa y se supone que va a continuar", “si tuviera lugar este invierno el mundo no podría hacerle frente". De momento parece ser que hay varios muertos, pero no se conoce de ninguna transmisión persona a persona. Aparecen nuevos países con la enfermedad en las aves, y se está incluso apostando sobre cuando llegará a EE.UU. Más sobre la enfermedad se puede conocer en la página oficial del Ministerio, o por ejemplo en el National Geographic o en un monográfico de los Museos Científicos Coruñeses que nos anunciaba Microsiervos.

Brueghel_triunfo_de_la_muerteNo conozco reflexiones sobre lo que una pandemia así podría suponer para el futuro de nuestra sociedad. Por ejemplo, la peste negra medieval se llevó a una tercera parte de la población europea y dos terceras partes de la china a mediados del siglo XIV. A nivel económico, se agudizó la recesión que existía y se extendió la inflación y el mercado negro. Se produjeron revueltas campesinas y la autoridad de la Iglesia disminuyó, aunque aumentó el fervor religioso (llegando al fanatismo) y las donaciones. Se produjeron persecuciones a leprosos y judíos. La población no recuperó su crecimiento hasta un siglo después, en un entorno vitalista de mayor movilidad geográfica y social que preparó el camino para el Renacimiento y el Capitalismo. Fue un drama que duró siglos, pero también un revulsivo.

China4Pero nuestra sociedad no es la medieval. Con el inconveniente de una mayor conectividad que aceleraría la propagación, se da por hecho que en poco tiempo se encontraría un remedio o una vacuna. Según cálculos del National Geographic, una pandemia hipotética se extendería por el mundo en 180 días, mientras que serían necesarios 250 días para desarrollar y sacar al mercado masivamente una vacuna. Sin embargo, en el caso actual, fármacos antivirales ya existentes podrían permitir aislarla, aunque no deberíamos confiarnos en exceso. Sin poder aún valorar la amenaza, ya tenemos los primeros efectos sociales: el debate sobre la responsabilidad /derecho al beneficio de las empresas farmacéuticas. Espero que no tengamos que poner a prueba nuestro sistema sanitario (y de paso, los niveles de corrupción) sí es que las insuficientes dosis empiezan a ser necesarias.

Algunos expertos predicen que aunque no se concretara, esta amenaza rondará durante varios años. Quizá más fácil, inmediato (y espero que no “práctico”) que intentar adivinar qué pasaría “después” sea pensar qué pasaría “durante”. Un interesante esfuerzo para imaginar lo que representaría una plaga antigua en una ciudad moderna sea “La Peste” de Albert Camus. No nos da claves para imaginar un mundo moderno post-peste, pero sí para entender los sentimientos de una población contemporánea durante una infección.

En cualquier caso, el libro no es de total aplicación. En él, la enfermedad se circunscribe a una ciudad, Orán, que se la supone el prototipo de sociedad moderna, ajetreada, multicultural, insulsa, orientada al beneficio, que “da la espalda al mar” (que es cómo decir, en terminología onírica, que da la espalda a la muerte). Otras diferencias son que se supone que ocurre en la década de 1940, no existen fármacos contra la enfermedad y ahora creemos que sí, los esfuerzos sanitarios son los de la Municipalidad y no también del sector privado, y el miedo a la enfermedad no ataca a un sector alimentario.

En fin, que lo he repasado para indicar la curiosa evolución de los sentimientos y actitudes que en la historia se van apreciando en esa sociedad, que espero que nunca tengamos que compararlas con la realidad:

Abril

Aparecen ratas muertas con extraños vómitos.
Aumentan, se comienza a comentar, y en la prensa se denuncia el hecho.
La autoridad hace un comité. Se comienzan a incinerar.
A finales de mes se reducen. Alivio.

Mayo

Primeros muertos, aún no asociados a la enfermedad.
Sigue la campaña de prensa contra el alcalde, pero no se habla de los enfermos, sino aún de las ratas, ya que éstos “mueren en sus cuartos y las ratas en la calle”.
Un médico sospecha que es la peste. “Pestes y guerras cogen a las gentes desprevenidas”.
Pero los ciudadanos de la moderna ciudad se olvidaban de ser modestos, daban por hecho que las plagas son imposibles y continuaban “haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones”.
La autoridad se niega a tomar medidas, debe tratarse de una falsa alarma.
Carencias en los hospitales. Tras una conferencia de médicos se toman tibias medidas higiénicas.
La prensa comienza a hablar de la epidemia, pero la define como cólera.
Hospitales repletos. No hay sueros suficientes.

Junio

Se empieza a organizar la cuarentena de los familiares de las víctimas. Se prohíbe salir de la ciudad. Se permite entrar a familiares, pero son escasos los que deciden reunirse.
No se habla de otra cosa que de la peste.
Sentimiento de exilio, malhumor, se trivializa el dolor de los enfermos.
Más de 300 muertos semanales en una ciudad de 200.000.
Sólo a partir de la 6ª semana se toma conciencia de la gravedad.
Aumenta el ocio y la bebida.
Intentos de salir mediante favores personales, infructuosos.
La Iglesia organiza con éxito plegarias colectivas. Un sacerdote habla de castigo divino.

Julio

Temor al calor. Disminuye la animación.
Aparece un nuevo periódico con grandes pretensiones morales: “El diario de la epidemia”. Acaba convirtiéndose en anuncios de remedios infalibles para la peste.
Mal humor crónico y descuido de las cosas.
Los sueros pierden efectividad.
Heroísmo de los equipos sanitarios, que sirve de concienciación.
Solidaridad del exterior poco efectiva.
Surgen mafias de contrabando y de fugas.
Las leyes de siempre se cumplen más que antes, pero no las de nueva disposición.
Uno entre diez parecen salvarse aún enfermando.
La mayoría de los muertos son de barrios marginales, más incomodados además con las nuevas disposiciones, que les han perjudicado particularmente, y que acaban incluyendo el aislamiento. Enfado social.

Agosto

Sentimiento de “colectivización”, se comparte el miedo y la rebeldía. Se tienen sólo ideas generales, se prescinde de las pequeñas cosas personales, como las inquietudes, la calidad de la ropa…
La peste se instala también en los buenos barrios.
Algunos de los que vuelven de la cuarentena, enloquecen y queman sus casas, desconfiando de la descontaminación oficial.
Saqueos. Los fusilamientos no impactan a la población.
Los entierros pierden su ceremonia, se aceleran. Protestas por los humos cuando se comienza a incinerar a los muertos.

Septiembre/Octubre/Noviembre

Agotamiento de los sanitarios.
Se descuidan las reglas de higiene.
Desesperación. Las familias se niegan a entregar a los enfermos.
Inflación galopante.
Aumentan los juegos de azar.
Venta de amuletos y estudio de profecías

Diciembre

Contra las previsiones que calculaban ya su fin, la peste sigue
Navidades vacías, sin regalos, con las iglesias llenas de lamentaciones.
Aparecen extraños casos de recuperaciones súbitas.

Enero

Reaparecen las ratas vivas.
Las estadísticas bajan, la gente está menos crispada, pero ha cundido el escepticismo.
Aumentan los intentos de fuga.
Sensible baja de los precios.
La plaga se da por contenida.
Se restituye el alumbrado, en dos semanas se abrirán las puertas de la ciudad.
Alegría general, algún loco dispara sobre la gente.
Un doctor reflexiona sobre la espera paciente del bacilo de la peste, que no muere ni desaparece jamás, y que un día, para desgracia y enseñanza de los hombres, puede despertar a sus ratas y mandarlas a morir a una ciudad dichosa.

No quisiera extenderme más, pero tampoco dejar un mal sabor de boca. “La Peste” no es sólo el absurdo del sufrimiento de inocentes, es también la crónica del valor sin aspavientos de los equipos sanitarios, la heroicidad tranquila del que hace lo que tiene que hacer, del que sabe, aunque esto le pueda costar la vida, que “dos y dos son cuatro”:

Black_death_1Esos equipos ayudaron a nuestros conciudadanos a entrar en la peste más a fondo y los persuadieron en parte de que, puesto que la enfermedad estaba allí, había que hacer lo necesario para luchar contra ella. Al convertirse la peste en el deber de unos cuantos se la llegó a ver realmente como lo que era, esto es, cosa de todos.

Esto está bien; pero nadie felicita a un maestro por enseñar que dos y dos son cuatro. Se le felicita, acaso, por haber elegido tan bella profesión. Digamos, pues, que era loable que Tarrou y otros se hubieran decidido a demostrar que dos y dos son cuatro, en vez de lo contrario, pero digamos también que esta buena voluntad les era común con el maestro, con todos los que tienen un corazón semejante al del maestro y que para honor del hombre son más numerosos de lo que se cree; tal es, al menos, la convicción del cronista. Éste se da muy bien cuenta, por otra parte, de la objeción que pueden hacerle: esos hombres arriesgan la vida. Pero hay siempre un momento en la historia en el que quien se atreve a decir que dos y dos son cuatro está condenado a muerte. Bien lo sabe el maestro. Y la cuestión no es saber cuál será el castigo o la recompensa que aguarda a ese razonamiento. La cuestión es saber si dos y dos son cuatro. Aquellos de nuestros conciudadanos que arriesgaban entonces sus vidas, tenían que decidir si estaban o no en la peste y si había o no que luchar contra ella.

Muchos nuevos moralistas de nuestra ciudad iban diciendo que nada servía de nada y que había que ponerse de rodillas. Tarrou y Rieux y sus amigos podían responder esto o lo otro, pero la conclusión era siempre lo que ya se sabía: hay que luchar de tal o cual modo y no ponerse de rodillas. Toda la cuestión estaba en impedir que el mayor número de hombres muriese y conociese la separación definitiva. Para esto no hay más que un solo medio: combatir la peste. Esta verdad no era admirable: era sólo consecuente.

Posted on noviembre 8, 2005 in Y si... | Permalink

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Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian La gripe aviar. La peste.:

Comentarios

http://www.fluwikie.com - para trabajar e informarse

http://influenzapandemic.blogspot.com - para ver noticias

Publicado por: tramp | 10-nov-05 18:06:36

Sinceramente,
estoy bastante saturado de la gripe aviar, no paran en las noticias. Hace casi dos años que los EEUU venían, por no sé que motivo, creando alarma con este tema y al fin han conseguido que en toda Europa nos echemos a temblar.
¿Por qué tanto interés en crear miedo y alerta en torno a este virus, cuando realmente no está suponiendo una epidemia en humanos, y sólo se han dado casos aislados? ¿Por qué tanta alarma porque en Inglaterra un loro muera de gripe aviar?

Pongamos los pies en la tierra, virus mucho más preocupantes que este tenemos varios, y nadie se tira de los pelos. Hace algo más de dos años murió una persona muy querida de 'encefalopatía espongiforme' o mal de las vacas locas en San Sebastián. Los médicos lo silenciaron, jamás salió en los medios. La cosa me extrañó, porque algo más de un año antes no paraban de dar la turra con el mal de las vacas locas. Busqué en Internet y mira por donde, resulta que en España ya se han registrado unas 500 muertes (sólo hay datos hasta 2004) y nadie dice nada.
Si echáis un vistazo al informe oficial del Ministerio de Salud y Cultura de gripe aviar han muerto en el mundo entero 61 humanos. Sin embargo estamos movilizando millones de € para hacerle frente. Algo me falla.

¿Qué intereses hay creados en torno a la gripe aviar para que se le esté dando tanto bombo?

* Que se forre la empresa que tiene la patente de la vacuna, Chile ya ha pedido que liberen la patente. Es indignante que a costa de una 'posible' epidemia mundial se estén forrando un grupito de oportunistas.
España ha comprado dos millones de dosis de Tamiflu (la marca comercial del oseltamivir) a Roche por 14 millones de euros.
¿Es Roche americana? En principio parece que no, al menos su fundación, pues Donald Rumsfeld, Ministro de Defensa del gobierno genocida de EEUU, es el ex-presidente y principal accionista de Gilead (más) S.A. empresa madre de la farmacéutica ROCHE.
* ¿Golpear la industria de la cría y distribución de carne de ave en Europa? Los ganaderos catalanes están preocupados, el consumo ha descendido en un 15% y los precios han caído un 30%
* ¿Distraer la atención pública y crear miedos para que evite pensar o centrar su atención en temas verdaderamente importantes?

Las verdaderas causas de las 61 muertes por gripe aviar son la pobreza extrema en la que se vive en los países asiáticos. Mientras tanto, nosotros, los países del capital, una vez más en vez de luchar contra la pobreza nos gastamos lo que haga falta en vacunas y parapetos.

Señores,
aquí hay tongo,
y ya comienzo a sentirme como un pollo mareao.

Pd.: Info adicional
- Las 10 preguntas sobre la gripe aviar (informativos telecinco)

By Ayuda

Publicado por: ayuda | 16-nov-05 22:42:55

Yo iria más allá que ayuda, haciendo mis reflexiones: ¿Es el estado de salud de la población y su cobertura sanitaria la misma de la Edad Media o la de 1918, en plena era preantibiótica y con los medios que aparecen en el libro de Noah Gordon el Chamán, ubicado en la guerra de Secesión americana? Con la aparición de las sulfamidas en los 40-50 prácticamente se duplicó la esperanza de vida de los habitantes de Europa.
¿Es casualidad que el gobierno de los EEUU haya arreciado en sus esfuerzos por liderar/montar una cumbre mundial para ir contra la verdadera Amenaza Fantasma tras el desastre de New Orleans y la sensación de desamparo sanitario de sus súbditos/votantes? ¿Puede existir una vacuna antes de que exista la enfermedad en sí? A dia de hoy, y fuera de ficciones televisivas, no.

Publicado por: Dr F | 17-nov-05 09:42:40

Bueno...eso de ser alarmista........vamos a ver, normal que en la gripe del 18 muriera tanta gente, no eran las mismas condiciones de salud e higiene que hay ahora mismo en estos momentos. Preocuparse....vamos a ver, para preocuparse debería de morir al menos un 10% de la población no? Los que han muerto no llegan ni al 0.1%....
La cuestión es tapar las preocupaciones de la gente por otras, q en estos momentos, no son graves. La gente que ha muerto es porque literalmente vivia con los pollos, comia, hacia sus necesidades, (esa parte de la historia no te la cuentan)
Y bueno, que no habia leido las respuestas anteriores, q veo que se han fijado en lo mismo que yo.

Publicado por: Blanca | 17-nov-05 23:44:03

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