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29/12/05

En Mercedes al Dia

Con el tiempo, ha dejado de sorprenderme el buen número de Mercedes, Audis y otros coches de lujo que me encuentro siempre aparcados mientras sus dueños hacen la compra en el "supermercado-descuento Dia" cercano a mi portal.

Pero hoy he pensado que es un buen síntoma de algo que está pasando en general: la gente decide cuánto de especial se puede comprar, y en el resto, aplica la roñosa racionalidad. Así, los “productos compromiso” están en situación comprometida, porque la gente es a veces niño, a veces padre, pero pocas veces ambas cosas.

Un ejemplo complementario al del Dia: el éxito de las pequeñas tiendas de marca de lujo abiertas en el Corte Inglés. Algunas venden más que sus lujosas metrópolis en el barrio de Salamanca de Madrid. Parece que la clase media compra cada vez menos artículos “medios”, porque tiende a elegir comprar alto las veces que cree que merece la pena, lo que también condiciona a sacrificar medio por barato el resto de las veces. Si esta tendencia se confirma, encierra un claro toque de advertencia a las empresas: Más vale ser muy diferente por el valor o prestigio que se aporta, o ser capaz de ser muy competitivo en precio. Segundas marcas en vía de extinción.

También, desde el punto de vista del marketing, podría concluirse que segmentar a los clientes por ingresos es una pequeña pérdida de tiempo. Bueno, es una opinión, perdón. Sé que es muy divertido y más tranquilizador que un Sudoku hacer muchos números y gráficos con datos de clientes, y proyectarlos sobre el altar del powerpoint. Así se piensa que esto es una ciencia y que los competidores (que son los que realmente deberían salir en el powerpoint) unos bárbaros que quedan conjurados. Pero lo cierto es que si tendemos a una situación donde cualquiera puede plantearse comprar cualquier cosa (o casi), más importante que “parametrizar” al cliente es que el cliente te “parametrice” bien a ti.  Y para eso lo que hay que hacer es:

1) respecto a la publicidad, trabajar la respuesta idónea a las preguntas que se hacía Mecano en “En tu fiesta me colé”: “yo me preguntaba...¿quién me la podría presentar?, y me preguntaba... ¿Qué es lo que le iba a contar?”.
2) respecto a la atención al cliente, trabajar la actitud que relataba Konosuke Matsushita en su historia de la tienda de ropa.

Vanishing PD (30/12/05): Qué casualidad, parece que McKinsey también está atento a la puerta del Dia. Según email recién recibido, en el Quarterly Top Ten Newsletter de la consultora estratégica más prestigiosa hablan de esto: "The vanishing middle market" , con análisis en 25 industrias. Lástima que el contenido sea Premium. Cuando llegue la edición en papel lo comento.

PD2: Pablo Martínez-Almeida encontró un preview del artículo. Esta gráfica con cómo se agrupan las industrias según su polarización (que es generalizada) se mantiene equilibrada o tiende al extremo alto o bajo es muy interesante. Tabla

Posted on diciembre 29, 2005 in tendencias | Permalink | Comentarios (11) | TrackBack

21/12/05

Regalos de empresa

Cesta_1Los esquimales, que como están cerca de Papa Noel tienen que saber de esto, lo dicen muy claro en este refrán:

“Los regalos hacen esclavos como los latigazos hacen perros”

O al menos, así lo recoge el antropólogo Marvin Harris. Lo que subyace es la espera de reciprocidad. Dar regalos es algo ambiguo como intercambio económico en el sentido de que no se especifica la recompensa ni los plazos de ésta y se pretende que la decisión de su importe ha sido casual. Si el regalo unilateral o el desequilibrio en el intercambio se produce por afecto, probablemente no espere compensación fuera de éste, y es una simple demostración. Pero cuando el desequilibrio lo fuerza, por ejemplo, un proveedor que te envía en Navidad algo superior a las típicas botellas de vino... es sorprendente lo afectuosos que pueden llegar a ser algunos proveedores.

En las sociedades igualitarias agradecer es de mala educación. Es como decir: “entiendo que pretendes hacer ver que eres superior, o que te debo una”. Se suelen hacer desprecios a los regalos pequeños y no se aceptan los exagerados. En la mitología precolombina del Popol Vuh incluso se aplaude el asesinato del que aquí se podría describir como un “superhéroe” benefactor, porque se le considera un soberbio. Estas culturas entendían del maligno poder del regalo, y temían que lo que empieza como una adicción al estatus de algunos que despilfarran tipo estrella del rap, acaba llevando al exceso de trabajo del resto, que encima debe estar “agradecido” a la clase  benefactora.

Mientras, en nuestra sociedad agradecemos en exceso los regalos pequeños (lo que es en sí un regalo a la autoestima del regalador) pero se solemos decir poco ante los grandes. ¿Será señal de que funcionan?

Ayer comí con alguien que me contó cómo es rara la Navidad en que no devuelve varios regalos tipo Rolex. Olvidé citarle el refrán esquimal, aunque creo que no le hacía falta. Curiosamente, por un momento me pareció que que el prestigio aumenta no sólo haciendo regalos, sino rechazándolos.

Posted on diciembre 21, 2005 in cuaderno de campo | Permalink | Comentarios (8) | TrackBack

14/12/05

Tostadoras, me invento un ratio, eTc, eTc…

Una pequeña historia del diseño en las tostadoras

La primera tostadora de la imagen, de 1910, es un diseño ingenieril, apto para tostar, sin ninguna concesión a la estética. 10 años después, hay algo más de competencia y algún fabricante intenta adornarla con añadidos, tipo orfebrería, para diferenciarla un poco en las tiendas. 20 años más, y para venderla es preciso retocar no sólo la fachada, sino el diseño completo de la tostadora: técnica, buen gusto y sentido común. Comienza la era de la abundancia.

Pero desde entonces, el fabricante de tostadoras se ha tirado más de 60 años sin grandes innovaciones. Parece haberse perdido la capacidad de despuntar, y mira que será por falta de ganas. De vez en cuando, aparece algún nuevo concepto, pero ya sin pretender revolucionar el tueste de la mayoría sino buscando segmentos cada vez menores, como el formado por los que se comen frecuentemente las tostadas con un huevo y nada más, no les importa limpiar su tostadora todos los días, y tienen navaja suiza.

Tostadoras_evolution

Paso a la publicidad

¿Cómo consiguen los fabricantes del sector tostaderero que se vendan precisamente sus tostadoras? Agotada o aparcada la innovación funcional y de diseño, lo más inmediato es trabajarse el canal o promocionar el producto o la marca, para lo que se necesita la publicidad.

Así que la publicidad podría verse como el fracaso de la innovación, o de la diferenciación real. Algunas empresas que innovan en su modelo de negocio o en su servicio no necesitan publicidad: Zara, Google… Sin embargo, este argumento no es del todo cierto, porque la mayoría de los innovadores exitosos también recurren a ella.

En cualquier caso, esta gráfica es para reflexionar:

Publ_1


Innovación vs publicidad en un mercado

La relación entre el gasto en innovación y en publicidad podría parecer que sirve para medir cuánto de lo que vende una empresa lo vende o porque es especial o porque insiste mucho en que lo es. De nuevo, no es tan sencillo (y requeriría mucho tiempo profundizar en las  estructuras de los sectores concretos), aunque sí que es cierto que al acortarse los plazos de la innovación empieza a tener cada vez más sentido plantearlas juntas, y creo que no deja de ser interesante intentar medir esa relación y comprobar su evolución en una empresa.

A nivel macro, también tiene algo que decir esa relación. Lo que sigue es una deducción rápida (el "mucho o poco" sería frente al volumen de la economía, en relación a lo habitual en el entorno):

  • Mucha publicidad y mucha innovación es indicio de economía con una madurez en la competencia y robusta a corto y largo plazo.
  • Poca publicidad frente a la cantidad de innovación podría explicarse en economías que recuperan posiciones en su nivel de desarrollo, con demanda interna insatisfecha o foco en la exportación.
  • Mucha publicidad respecto a la innovación quizá sea síntoma de que algo malo se prepara, o de alguna excepción económica
  • Escasa publicidad e innovación es muestra de apatía.

En España, la inversión en I+D es un decepcionante 1,07% del PIB (2004)- ya sé que no es el dato de la innovación estrictamente, pero es lo que hay. La inversión estimada del mercado publicitario en España en 2004 alcanzó casi 13.000 M€ (Infoadex) con lo que resulta aproximadamente un 1,53% del PIB (y más de 300 € per capita)

El ratio 1,07/1,53 vendría a proporcionar una relación entre lo que preocupa a las empresas convencernos de comprar ya, frente a mejorar lo que nos venderán mañana. Sólo tiene algún sentido aplicarlo en relación a otros, porque hay mil consideraciones económicas ocultas. Realmente sería más adecuado utilizar el aún más débil ratio 0,58/1,5, porque sólo el 54% del I+D español se deba a empresas, y mientras que la publicidad institucional será como mucho un 1% del total (según alguna estimación)

En EEUU ya en 2000 la publicidad era un 2,5% de su descomunal PIB, y ha seguido aumentando. Debe ser algo superior al 2,59% del I+D en 2003 (que además depende más de las empresas, que aportan un 63%). Así a ojo, vemos que la “intensidad” de este ratio frente al PIB es más del doble del nuestro, y que resulta también más equilibrado. Nuestras empresas parecen “vivir al día” frente a ahorrar un 50% más que las norteamericanas (si invertir en innovación es análogo a invertir en el largo plazo), que quizá es justo lo opuesto que hacen sus ciudadanos (posiblemente afectados por tanto anuncio). Sería interesante comparar con más países y regiones.

Por otro lado, la inversión (o "gasto", según la ideología de cada uno) en publicidad en Internet crece en España (un 50% en 2H05, siendo más del 1% sobre el total en 2004), aunque también está lejos de US (quizá 6% sobre el total). Según cita de Lluis Bassats que rescata Julio Alonso: “Los jóvenes ahora están más horas en Internet que viendo la televisión. Pues habrá que estar ahí.” Claro que Alvy nos recuerda que hay razones para aborrecer la publicidad en Internet. Por lo menos la mala.

En fin, que todo este tostar de ratios no es más que un pequeño preámbulo para la mesa redonda que organiza este viernes Fernando Polo a propósito de “la Empresa ante los Blogs” en las nuevas instalaciones de Dicelared, y que pinta que hablará de la publicidad en los blogs. Es el mismo tema que propuse en aquel festival de blogs, y de hecho Fernando me ha invitado a participar, aunque no podré asistir (quizá sí comer después).

Podéis ver la convocatoria en su blog eTc, y comprobar que asisten ilustres blogueros.

Así que en homenaje a esta iniciativa, que tiene intención de continuidad, dedico este nuevo ratio a eTc, y lo denomino así, eTc, como acrónimo de Expending in Tomorrow vs Commercials (ésta es algo tramposa, porque habría que distinguir la publicidad orientada a marca e imagen a largo plazo) o de Enterprise Toaster Correlation (admito sugerencias), definido como cociente entre innovación (o en su defecto I+D, +formación, etc.) y publicidad.

Posted on diciembre 14, 2005 in bisnestrategia | Permalink | Comentarios (8) | TrackBack

10/12/05

Sobre la retórica en las reuniones

Cubiertas las necesidades básicas, ¿qué es lo que todos queremos tener? Ahí podrían salir alguno de los mitos de nuestro tiempo: el casoplón y la renta desahogada vitalicia. Es decir, “dinero”. Otros dirán: “no, es el sexo”. Es cierto que sigue siendo un misterio la causa de que nuestra especie mantenga un celo permanente. Sin embargo, hay quien renuncia o se despreocupa del sexo, que por otro lado, a la población infantil le preocupa poco (aunque lo que no consiguió Freud quizá lo consiga la TV). E igual pasa con el dinero. ¿Será la salud lo que todos queremos tener? No lo parece por cómo se comporta mucha gente. ¿O será que lo más universal es querer tener poder? A leer el periódico parece así, y esto sí que lo comparten los niños, pero son muchos los que disfrutan cediendo su voluntad a rebufo del liderazgo de otros…

Yo creo que lo que desde que tenemos uso de razón todos queremos tener es… pues eso, la razón. A nadie le gusta estar equivocado. La gente quiere tener razón y que se le reconozca. Se pueden hacer votos de pobreza, obediencia y castidad, y vivir una vida plena, pero ¿quién puede vivir pensando cada día que no tiene razón? Esa fuerza que hace que la gente salga de los coches como energúmenos parece más generalizada y poderosa que la de la codicia o la lujuria, y mejor repartida por edades. Tener razón es más sexy.

Para que quede claro que tenemos razón, porfiamos y hacemos tonterías. En este sentido, nuestra época es menos sofisticada que otras anteriores. La retórica clásica se calcula que nace en el 485 a.C. en unos macrojuicios en Siracusa para recuperar las tierras que habían expropiado unos tiranos. (Curiosamente, es justo el momento de la muerte de Buda, que encontró una solución totalmente opuesta al mismo tema). La retórica pronto pasó de usarse contra los desmanes de los políticos a ser usada por los mismos políticos, y ya Platón empezó a criticar su foco en convencer hasta engañando y no en averiguar la verdad. En las universidades medievales, aparte del cuatrivium de ciencias, se enseñaba el trivium: gramática, retórica y dialéctica. La Revolución Francesa endiosó a la Razón, pero las artes de defenderla empezaron a caerse de los estudios generales: el progreso hizo que todo tuviera sus especialistas.

En la empresa, estas artes tienen su principal escenario en las reuniones. He realizado unos rápidos cálculos, y resulta que he pasado ya más tiempo en reuniones que en clases de la Universidad (sí, a eso ayuda – entre nosotros - que iba poco a clase). Por tanto, debería ser capaz de haber ya sacado algunas conclusiones sobre su mecánica. Y me temo que no están bien diseñadas para su supuesto objetivo, y sobre todo, que sus participantes no sabemos argumentar constructivamente, porque al contrario de en otros mundos como el del Derecho, en las empresas no se nos ha enseñado.

De las reuniones se espera que se intercambie información, surjan ideas y un cierto consenso en cuanto a actitudes y puntos de acción. Hasta ahí la teoría. Porque son mayoritarias las ocasiones en que tienes la sensación de no se ha sacado el máximo provecho de lo que los que ahí estaban reunidos podían aportar.

Meeting_parade_La demostración más visible de que no se sabe argumentar es el powerpoint. Vas a ver a unos señores que de repente apagan las luces y te hacen un pase privado de unas producciones domésticas, como si te pusieran en su casa el video de la boda a la fuerza. No niego que una pantalla suelta ayuda a clarificar, pero una reunión no es una conferencia ni un curso. También tiene sus inconvenientes, pues no permite flexibilidad y al contrario del discurso no puede realimentarse con lo escuchado. Por eso se tiende a dejar su contenido muy diluido, muy políticamente correcto. El equivalente químico es el de un retardador que inhibe la catálisis. Reduce las interacciones, atenúa el contenido, elimina margen de maniobra y consume mucho tiempo. El caso más criticado el de los powerpoints que se manejaron en la NASA tras detectar un impacto en la protección térmica tras el despegue del Columbia en 2003. Aquí tenéis un análisis de la pantalla cuyo abuso de bullets y la poco significativa palabra “significativo” pudo haber provocado que no se tomaran medidas contra el desastre.

De todas formas, el problema no es el “slideware”, que no es más que un síntoma. Las presentaciones podrían ser muy útiles. El problema no es la muleta, sino que se cojea. Paradójicamente, el terror a no tener razón limita que en las reuniones se razone.

Las reuniones son importantes porque de ellas surgen decisiones y “no decisiones”. Esta situación de ineficiencia de las reuniones quizá sea una de las principales amenazas para el futuro de la especie. Hay mucho escrito sobre dinámica de reuniones, equipos de alto rendimiento, toma de decisiones, así como sobre oratoria, presentaciones, etc, pero pasan los años y no veo que las cosas vayan a mejor.

A mí se me ocurre que lo mejor para empezar a construir un sistema más sano es empezar desde abajo: que quien plantee algo lo sepa hacer mejor, así como identificar y desactivar los ataques retóricos de los que sí tienen esas habilidades y las usan para su beneficio, no el de los objetivos de la reunión. Para ello hay que empezar a visualizar una reunión y las ideas de otra forma, con una perspectiva más amplia. Se me ocurre como ilustración una analogía con las redes neuronales, que es posible que surja en un próximo post. Y sí, creo que valdría tanto para reuniones como para otro tipo de debates no profesionales, como los que a veces encontramos en los blogs…

Por si me da pereza, un anticipo. Una cita que creo que resume de forma muy precisa las principales estrategias retóricas que los enemigos de una idea pueden emplear para socavarla y llevarla al traste, o por el contrario, las claves que en determinados debates requiere una opinión, independientemente de su valor, para imponerse frente al resto a una audiencia. Son estrategias de ataque.

“Triunfa quien agradablemente confunde, sorprende, altera y oculta las lindes”

Lo cierto es que debo confesar que esta cita del poeta inglés Alexander Pope se refiere al diseño de paisajes en su época, y no a la retórica... Pero me da la impresión de que igual que el auge de la jardinería en el XVIII es un monumento al creciente poder del hombre sobre la naturaleza, las habilidades retóricas son muestra del poder de algunas voluntades sobre “la razón”, y ambas se dirigen a un público ajeno. Algún parecido han de tener.

Así que cuando te respondan en una reunión, atento a identificar estos patrones de abuso verbal que pueden manipular tu idea frente a la audiencia:

  • “confundir” con menciones personales y extrapolando argumentos no relacionados
  • “sorprender” con juegos de palabras y otras diversiones con conexiones negativas que desactiven la idea
  • “alterar” cambiando el sentido de lo dicho y extrayendo consecuencias falsas
  • “ocultar las lindes” con generalizaciones excesivas que propician contrajemplos.

Estás ante una confrontación dialéctica que tiene sus propias reglas. La primera es darse cuenta.


Posted on diciembre 10, 2005 in cuaderno de campo | Permalink | Comentarios (11) | TrackBack

03/12/05

Fumaria officinalis

FumariaFumaria_officinalis









Fumaria_officinalis_en_peligro_de_extinc



Estas bonitas imágenes son de la  “fumaria officinalis”. Se la considera tóxica en elevadas dosis, en las que su efecto es similar al del curare. Según  cuentan los tratados de magia medievales, los exorcistas ahuyentaban los malos espíritus con el humo que se desprendía al quemar fumarias. En peligro de extinción (nunca mejor dicho) desde el 1 de enero del año próximo.

Posted on diciembre 3, 2005 in fauna estratégica | Permalink | Comentarios (5) | TrackBack

02/12/05

"To be... AND not to be"

A propósito de la anotación sobre Searchmenot, Julio Alonso (Merodeando), tras comprobar que la mayoría del tráfico de su blog (bueno, de su primer blog) procede de buscadores, y que un buen número está desorientado y se concentra en post concretos, propone una solución que es un compromiso que puede aunar bastantes de las ventajas de estar y de no estar en buscadores.

Una solución es que en lugar de cargar en el directorio raíz un fichero “robots.txt” (que teóricamente haría desaparecer el blog de todos los buscadores o de los que deseemos), utilizar un metatag en el código de anotaciones o fragmentos concretos (aquí Google facilita información sobre las distintas opciones). Eso contribuiría a facilitar que los buscadores hallaran resultados relevantes. Lo que pasa es que puede resultar algo incómodo.

Así que Julio propone algo brillante: ¿por qué no añadir un botón para “indexar o no" una anotación de un blog al editarlo?. Es una solución elegante que me gusta porque da flexibilidad al creador que puede seleccionar los contenidos que prefiere no hacer visibles a Google y resto de buscadores porque traen o espera que traigan visitas desorientadas (en este sentido, sería importante que el simple cambio de estado en ese botón no implicara una actualización RSS para evitar molestar a los lectores de agregador si se cambia a posteriori).

Pienso que de hecho, si se generalizara, aumentaría la eficiencia de los buscadores. Así que nos podemos encontrar con un efecto curioso: cerrando el acceso a los buscadores a determinadas páginas, obtendríamos en conjunto más visitas y de mejor calidad en el resto. No es cerrar una de las puertas que tienen los blogs, sino hacerla mejor y más grande.

Esto implica adaptar los programas de gestión de blogs. Yo voy a sugerir este desarrollo a Typepad, que es mi servicio de alojamiento. Por otro lado, Typepad ya incluye una opción de configuración que permite no hacer pública la totalidad de la bitácora en buscadores.

Posted on diciembre 2, 2005 in cuaderno de campo | Permalink | Comentarios (7) | TrackBack

01/12/05

To be or not to be

Quiero agradecer a todos los numerosos comentarios recibidos en mi anotación anterior acerca de “Search me not”, la propuesta que recuerda que algunos blogs podrían considerar salir de Google. Creo que ayudan fantásticamente a profundizar en el tema. También me alegra que un buen número de opiniones estén en desacuerdo (ya era hora!).

Yahoo_googleInsisto en que la principal idea que quiero lanzar con esta propuesta no es que se debe salir de los buscadores, sino que recordar es una opción que los que entregamos contenido a Internet tenemos. Además sencilla de implantar. Ante esta opción hay varias posturas, porque cada caso es distinto. Por ejemplo, como dice Bolarino, una web que trata de promocionar el teatro de marionetas y acercar entre sí a los titiriteros tiene que dejarse ver en los buscadores. Es natural.

Creo que los que colocamos contenido en Internet tenemos que darnos cuenta que los clientes de los buscadores no son sólo los que navegan, sino también nosotros. Los que navegan pagan con atención y los que escriben con contenido. Los que navegan reciben orientación y nosotros visitas orientadas. Ninguno estamos bien servido.

Desde el contenido, empezando porque no siempre respetan las peticiones de no ser indexados por los buscadores, no ofrecen ninguna posibilidad de modular la búsqueda y sobre todo, la inmensa mayoría de las visitas están muy desorientadas, aunque eso depende también del perfil de la página. Eso consume ancho de banda ($) y puede suscitar comentarios molestos. Esto de los trolls parece que es cuestión simplemente de molestarse en borrarlos, pero puede ser mucho más. Hablo por experiencia, hace un año, a raíz de un post sobre el documental “The Corporation”, recibí una avalancha de muy desagradables comentarios y correos que mencionaban datos personales que me llevaron a borrar la anotación.

Desde el otro lado, si bien no niego el encanto de vagar por los resultados de Google, probablemente en el futuro lo recordemos como el encanto de levantarse para cambiar el canal de la tele. De momento, tenemos un cierto apego emocional al buscador y le perdonamos su ineficacia. Es normal, cuando se descubre un territorio desconocido los exploradores son los héroes y todo lo que nos acercan parece maravilloso. Pero con el tiempo llega el lugar de los cartógrafos y administradores. Cuando viajas en avión ya no quieres aventuras, sin embargo se asumían antes, cuando se viajaba en barco.

Saber si al final se resolverá en nuevas versiones, o serán nuevos modelos de relación que ya apuntan los que se establezcan en Internet, es una incógnita. De lo que estoy seguro es que si lo primero no ocurre, pronto el cuasimonopolio Google empezará a Microsoftearse a nuestros ojos. Y de lo que también estoy seguro es que para que las cosas cambien los que buscan tienen que encontrar y utilizar alternativas diferenciales. Los que son buscados sólo tienen un arma: no prestarse a ser distribuidos, o seleccionar con quién. Los mercados funcionan así, y si estos poderes no se ejercen, los mercados no evolucionan.

En otros comentarios también se reseñan algunas virtudes del buscador, que son en realidad problemas del navegador, con su triste barra.

Me ha sorprendido la reacción de algún post acerca de que este planteamiento podría denotar “falta de humildad”. Creo que están en curiosa línea con algún otro del post de Dirson (“Me parece que eso es tener una autoestima muyyyyyyyyyyyyy alta”, “me parece como egoista y descabellado”). Me ha parecido percibir que existe una cierta sensación de que cerrar la entrada a buscadores es de alguna forma sustraer algo a Internet en beneficio propio, o creerse tan bueno que no te hacen falta. Estoy en contra de esa forma de pensar, que creo que denota una forma errónea de ser agradecido o un curioso síndrome de Estocolmo, por eso voy a dedicarle unas líneas.

¿Qué es más “humilde” para el espíritu? ¿Pensar que tus contenidos es más probable que sean una pérdida de tiempo para el que busca con los ineficientes métodos actuales, o que el mundo no puede permitirse ser distraído con otros, y se debe hacer todo lo posible por posicionarse en Google? Pienso que lo primero ¿no?. ¿Son consideradas soberbias Zara y algunas otras empresas por anunciarse poco o nada? Al contrario, son admirados por apoyarse en el boca a boca y se entiende que denota gran solidez de marca y confianza en su producto. Zara no pide contraseñas para entrar, no tiene “reservado el derecho de admisión”, pero nadie le ha acusado nunca de vender sólo a los iniciados. Por otro lado ¿no es humilde tomar una medida que seguramente haga desaparecer mi página de algunos rankings de blogs que ponderen el pagerank? En cualquier caso, me reconforta saber que en estos tiempos todavía hay quien recrimina la falta de humildad y el egoísmo.

Más razonables me parecen algunos miedos a que medidas así puedan contribuir a crear una blogosfera más cerrada. En cualquier caso creo que en general extrapolan demasiado rápido a situaciones del tipo “qué pasaría si todos lo hiciéramos”, lo que no va a ocurrir. Y la blogosfera ya tiene suficiente masa crítica y mecanismos internos de relación y búsqueda como para no poder ser cerrada. Google puede seguir siendo parte del camino de llegada a un blog que no permita su indexado. No figurar en buscadores no significa “quedarse en casa”, evitar el descubrimiento casual. Tampoco sacar a los blogs de Internet. Hay otras fuentes de descubrimiento más eficientes, que están creciendo cada vez más. Esto debería resultar obvio, porque la inmensa mayoría de los que leéis esto lo conocéis por recomendación/cita o listado en otra página, como gran parte de lo que leéis, pese a las horas dedicadas a Google. Diría más: son esos mecanismos los que a la vez cohesionan y hacen abierta a la blogosfera, y no los buscadores. Si no hubieran existido (que no es lo que quiero), la blogosfera hubiera sido parecida (los buscadores no parecen contribuir apenas a crear miembros) y no es descabellado pensar que posiblemente hubiera sido bastante mayor, al forzar los mecanismos de descubrimiento "P2P".

Por otro lado, me han encantado los comentarios que simplemente describen el proceso de descubrimiento de este blog. Gracias. Me ha sorprendido que se haya citado varias veces la recomendación verbal. Y sobre todo, me ha sorprendido mucho que haya habido al menos tres casos en que accedieron a Estratega y “se quedaron”.

Estaba convencido de que no había ninguno. Me sorprendió verlo en los comentarios al post de Enrique, y pensaba que en éste, de menor audiencia y temática menos específica (y por tanto de búsquedas a priori menos atinadas), sería mucho más difícil.

Como dice Julio Alonso mejor que yo en su comentario: “Sin embargo, con que una persona llegue a algo que le interese, con que consiga un sólo lector habitual más, ya me habrá valido la pena.”. Quizá sea un romántico, pero como ya había escrito, opino igual, y no me iré de Google precisamente por eso. Ahora bien, no puedo olvidar, en unos cálculos muy a ojo, que por cada uno de ellos quizá haya habido cerca de 10.000 visitas procedentes de buscadores con menor fortuna, que suponiendo unos 20 segundos entre la selección entre los resultados, el clic, la carga y salir pueden hacer unas 55 horas/hombre de uso de navegador. No parece muy ecológico, pero en fin, apostaré de momento por la serendipia del mismo modo que la naturaleza apuesta por los espermatozoides.

También quisiera destacar es que la lista de ventajas de estar indexado en Google y la de no estar no ha sido puesta en entredicho. Creo que que la propuesta sigue siendo una referencia válida para la reflexión particular que sigo pensando que todo bloguero debería hacer. El cómo pondere los distintos factores dependerá de los objetivos y del perfil de búsquedas del blog (que conviene examinar).  Sospecho que será cada vez menos raro, salvo si los buscadores nos sorprenden de nuevo. Creo que el que tiene un blog tiene el derecho a modular en sus posibilidades cómo quiere que sea la convivencia con su audiencia, a decidir qué derechos otorga a las empresas de búsqueda, y a ser respetado en su decisión.

Internet será como la hagamos.

Posted on diciembre 1, 2005 in iniciativa | Permalink | Comentarios (7) | TrackBack